Opinion

Obligada renovación a fondo en la UACh

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Javier Realyvázquez

domingo, 07 noviembre 2021 | 05:00

Bien harían los encargados de atender el tema de la Universidad Autónoma de Chihuahua, en dar marcha atrás no sólo al modelo educativo, sino a todas las medidas que se han implementado en estos últimos años y que han restado capacidad de operación a cada una de las unidades académicas.

El anuncio de suspensión del “Modelo Educativo DS-II” implementado por el rector Luis Alberto Fierro Ramírez, que afirman que no afectará a los estudiantes ni a los aspirantes, entró en una etapa de análisis, evaluación y revisión por “expertos en la materia”.

Si bien, tiene que ver sólo con el aspecto educativo, es insisto, también una buena oportunidad para revisar otros aspectos implementados bajo la administración del exgobernador Javier Corral que dejaron con más problemas a la UACh.

Comenzaron dando marcha atrás al ahora ex modelo, del que hay que decirlo, tenía algunas características que no eran del todo malas porque beneficiaban a los estudiantes que son la esencia del quehacer universitario.

En el ex nuevo modelo, por ejemplo, el aspirante a ingresar a alguna carrera universitaria, al solicitar su ficha para el examen de admisión, tenía la oportunidad de escoger entre tres programas educativos como opción, es decir si al hacer el examen no acreditaba los puntos necesarios para la carrera que se quería estudiar, de acuerdo con la calificación obtenida, quedaba asignado a la segunda o tercera opción.

Muchos escogían por ejemplo la carrera de Medicina como primera opción, Odontología como segunda y Enfermería como tercera y eso les permitía al no quedar en la carrera solicitada al menos cursar una relacionada. 

Hoy, al regresar al modelo anterior, los jóvenes ya no tendrán esa opción, porque harán examen sólo para la carrera deseada y de no pasar tendrán que esperar seis meses para volver a hacer el examen de admisión.

Otra de las buenas medidas que el modelo suspendido, es que el estudiante al ingresar a una carrera universitaria tenía la oportunidad de no dejar carreras truncas y obtener un reconocimiento oficial por cada ciclo cursado.

Los estudiantes también tendrían la posibilidad de cursar dos carreras afines o bien al concluir una, revalidar materias y así comenzar a cursar la segunda pero no desde el principio como antes sucedía y volverá a suceder.

El anuncio de suspensión detalló una serie de medidas, como el hecho de que el semestre vigente terminará con normalidad; se amplió el plazo para obtener fichas de nuevo ingreso hasta el 26 de noviembre cuando este ya había concluido, lo cual también es bueno.

 Otra buena medida, es que a los aspirantes y estudiantes de Ciclos de Formación y Divisional, esquema que era del nuevo modelo, ahora se les dará la opción de elegir el programa educativo que prefieran de acuerdo al puntaje obtenido y además de que se suspenderá el examen divisional mediante el cual se les asignaba a una carrera.

Por otra parte, estamos hablando de 12 mil estudiantes, según la cifra oficial indicada por la UACH, que deberán ser reasignados, deberán revalidar materias y buscar un lugar en las facultades.

La dirección académica ha dicho que no habrá problemas, que la reasignación de estudiantes se realizará de acuerdo con el Reglamento General Académico y de acuerdo al puntaje obtenido por el alumno en el examen de admisión presentado en el mes de junio de 2021 y/o diciembre 2020.

Lo malo, es que será también tomando en cuenta la capacidad instalada en cada una de las Unidades Académicas. Es decir, habrá algunas que presenten dificultades y eso tendrán que preverlo los encargados.

De entrada ya hay una desventaja para muchos, porque se habla de una revalidación, no de un reconocimiento de materias cursadas y algunos van ya en el tercer semestre con el nuevo modelo. Ellos no tienen por qué pagar cursando más materias que el resto y tampoco llegar a quedar fuera de la facultad de su elección. También esto tendrán que preverlo. 

Pero volviendo al punto inicial, quienes están detrás de la estrategia para regresar al antiguo modelo, deberían revisar a fondo todo lo que han implicado los cambios realizados en el quinquenio que termina, porque tanto en lo académico como en lo administrativo y en lo financiero, presenta problemas muy serios.

Hay que decirlo como es, también, los cambios fueron respaldados por la administración del exgobernador Javier Corral.

En lo administrativo, las unidades académicas entraron en una parálisis grave, los directores pasaron a ser meras figuras administrativas cuando ellos y los Consejos Técnicos son quienes cargan con toda la responsabilidad de atender a los miles de estudiantes y maestros que le dan vida a la institución.

En lo económico, se dejaron de pagar becas de todo tipo, se paralizaron las construcciones y ampliaciones de edificios, y por si fuera poco, existen casos de maestros hora clase, que a la hora de ir a cobrar por las clases impartidas, se topan con que el cheque salió botador por falta de recursos.

El desorden se percibe porque al acudir a los directores, estos no tienen idea de que pasa porque no tienen ningún control administrativo, ni académico y mucho menos financiero.

Bien por los cambios, son nuevos tiempos, entendiendo y rescatando lo que sí funciona. Esperemos que sean para bien y ayuden a resolver tantos problemas que dejó el llamado corralato y que según se puede ver, alcanzaron a la UACh a la que hay que decirlo, debemos cuidar todos.