Opinion

Plaga de asaltos en Ortiz Mena y Periférico

.

GPS / Columna

sábado, 15 enero 2022 | 05:00

- Dan pistas sueldos millonarios en Aras

- ¿Y dónde están los diputados federales?

- No explican violencia reacomodos de polis

Como si fueran cosa menor las restricciones sanitarias impuestas a los bares a consecuencia del aumento en contagios de Covid, dichos establecimientos deben lidiar con un problema más grave: la delincuencia los tiene de nuevo bajo azote.

En la última semana se han presentado una serie de asaltos a mano armada, causando pánico entre los clientes y empleados. Las quejas de los propietarios han sido tema de sobremesa en los encuentros entre los líderes de la iniciativa privada.

Son los bares ubicados en la zona de la Mirador y Ortiz Mena, hasta el Periférico de la Juventud, que se supone debe ser una de las más vigiladas, los que han sido blanco de los delincuentes.

El modo de operar ha sido similar: ingresan, amagan a los empleados a punta de pistola y se llevan tranquilamente las ventas del día. Cargan hasta con las propinas de los meseros y nunca aparece siquiera un policía.

La situación para el gremio es compleja. Ante la reducción en el aforo al 30 por ciento de su capacidad, hay días en que sale más caro abrir que mantener cerrado y esto ha orillado a muchos a trabajar únicamente tres días a la semana.

Con esto los dueños buscan aminorar las pérdidas económicas, pero los meseros y demás empleados son los más afectados, pues es por las propinas que los clientes dejan como obtienen un mayor ingreso.

Son ya casi dos años en que estos y otros tipos de establecimientos han tenido que lidiar con las restricciones sanitarias, para muchos ha resultado funesto y han tenido que cerrar de manera definitiva o se han mantenido a duras penas.

Los propietarios de estos negocios buscan que los líderes formales del empresariado hagan eco de sus reclamos y la demanda desesperada de seguridad tanto a la Policía Municipal de la capital como a la instancias estatales.

***

Aunque seguramente son un factor notable, los reacomodos de mandos ministeriales por todo el estado no explican los picos de violencia que se han vivido en estos días, especialmente en sitios de la sierra y en Ciudad Juárez.

El fiscal general del Estado y el director de la Agencia Estatal de Investigación, Roberto Fierro y Arturo Zuany, han nombrado nuevos coordinadores durante las últimas semanas, con base en objetivos estratégicos definidos desde el comienzo de la administración actual.

Es innegable que existe una vinculación directa entre los movimientos oficiales en todos los niveles y los jaloneos entre grupos criminales, independientemente de la dinámica interna de cada cártel, de cada célula.

Imposible tapar el sol con un dedo y negar la infiltración que por décadas han padecido las corporaciones. Deben saberlo Fierro y Zuany, ninguno de los dos nacieron ayer.

Pero los cambios en la AEI e incluso la rotación en las fiscalías de distrito no son suficientes para explicar los picos de violencia que tuvieron su clímax el pasado jueves en la frontera, con los orquestados ataques que tienen su tufillo terrorista.

Hay otras corporaciones -como las policías municipales y la enorme Secretaría de Seguridad Pública Estatal- que también han ejecutado cambios, pero quién sabe con qué perfiles y con qué criterios, porque no han transparentado mucho esos movimientos. Nada se conoce de su estructura.

Tal vez sus titulares deberían ocuparse más en revisar la calidad de la estrategia preventiva y reactiva que han seguido, que en entregar gel antibacterial y cubrebocas, porque la pandemia de Covid no pone tanto en riesgo la paz y la tranquilidad públicas como la inseguridad y la violencia.

***

Ayer, precisamente, fue el secretario general de Gobierno, César Jáuregui, quien sentó en Juárez a los mandos de la Fiscalía y de la SSPE, Roberto Fierro y Gilberto Loya, con el alcalde Cruz Pérez Cuéllar y los jefes de las corporaciones federales.

Además de los acuerdos públicos, en privado los responsables de la seguridad en la entidad se comprometieron a compartir información de inteligencia que tienen ya en sus manos para actuar contra los que llaman generadores de violencia.

El caso Juárez y los resultados que puedan ofrecer los funcionarios estatales será el parteaguas en la estrategia de seguridad, que todavía no se refleja en una efectiva contención del crimen.

***

Mientras el estado está convertido en polvorín ante los embates del crimen organizado, los que han brillado por su ausencia son los diputados federales de Chihuahua, que ni por error le han entrado al complicado tema de la inseguridad.

Están ausentes, da lo mismo si son panistas o morenistas, están escondidos en su burbuja y en los privilegios que obtienen al ocupar una curul en San Lázaro, desde donde los problemas reales, con los que la gente de a pie tiene que lidiar día con día, no se alcanzan a apreciar.

El jueves fue Juárez y el corredor Jiménez-Parral, hace unos días Guadalupe y Calvo, lo mismo pasa en Cuauhtémoc-Madera, en tanto, la capital sufre día con día asaltos, robos de vehículos y asesinatos. Mientras, los legisladores se encuentran dormidos.

Ni siquiera por figurar se han preocupado. Ni siquiera han salido con la muletilla de pedir mayor coordinación o mayores recursos para la entidad, aunque no es eso lo que les pide la autoridad estatal, como tampoco sus electores.

Desde San Lázaro, ante la ola de inseguridad que se ha vivido en la entidad y la evidente desidia de la autoridad federal, lo mínimo que podrían hacer sería salir en defensa de los intereses del estado. Han dejado claro que prestan muy poca atención a las necesidades de sus paisanos.

***

Mientras crece la angustia, incertidumbre y enojo entre quienes han perdido su patrimonio a causa de la pirámide de Aras, las miles de denuncias parecen no tener avances tangibles que puedan ofrecer algo de tranquilidad a los afectados.

Eso sucede pese a que los fiscales e investigadores tienen en sus manos información como la conocida hace unos días, sobre los elevados “sueldos” que el fundador del grupo estafador, Armando Gutiérrez Rosas, asignaba a los directivos de la firma.

Esta semana, una exempleada de la financiera que tenía acceso a las cuentas reveló los salarios de ensueño que tenían gerentes, fuera de toda proporción. Eran millonarios sus ingresos sin fiscalizar y sin que mediara siquiera un recibo simple de nómina.

Se trata de al menos nueve personas muy cercanas al desaparecido “CEO” de Aras, quienes a su vez utilizaron los recursos para adquirir propiedades y darse vida de jeques árabes en las zonas más exclusivas de la ciudad.

Más detalles de esos empleados de lujo los tiene ya la Fiscalía del Estado y se supone que son una pista muy sólida para endurecer la actuación penal contra el grupo de estafadores.

Sin embargo, sigue siendo muy lenta dicha actuación de los supuestos 60 agentes del Ministerio Público asignados a integrar los expedientes. Esto a pesar de las más de tres mil denuncias penales y las más de 500 querellas por la vía civil que se tienen registradas.

***

Desde que se dio su nombramiento como secretaria de Desarrollo Rural, los cuestionamientos en contra de Lilia Merodio no se hicieron esperar y a la fecha han sido prácticamente nulas sus acciones para despejar las dudas que se generaron tras su llegada.

Mientras, en el campo, que es uno de los sectores más golpeados por múltiples factores, no se aprecia una política clara ni un plan estratégico para superar las dificultades a las que se enfrentan los productores.

La funcionaria, a quien por días se ha tratado de localizar para que pueda presentar su plan y visión de trabajo de 2022, no se ha aparecido y se ha justificado en que se encuentra de reunión en reunión, mientras que sus allegados aseguran que ni siquiera a su oficina acude.

A pesar de que en 2021 se tuvo un año aceptable en cuanto a lluvias, los efectos de la sequía no se han superado del todo, el estado atraviesa por invierno seco que no es propicio para el sector frutícola.

Aunado a esto, se ha advertido sobre una temporada complicada en materia de incendios forestales debido a los efectos del fenómeno conocido como “La niña”. En fin, el panorama no es alentador.

En Gobierno del Estado afirman que Merodio se mantiene al frente de sus actividades y que está firme en su puesto; mientras tanto, cada vez crecen más las voces que se oponen a ella, precisamente, porque no existe un rumbo definido en el sector.