Opinion
Crónicas de mis Recuerdos

Plazas emblemáticas de Chihuahua: San Francisco y de San Pedro

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/ Plaza de San Francisco después Ignacio Zaragoza. En la gráfica solo se ve el solar frente al templo del mismo nombre (Fototeca-INAH-Chihuahua).
/ Escultor duranguense, creador de muchos monumentos entre los que se encuentra el del Voceador (Plaza San Pedro) y el de La Madre en la ciudad de Chihuahua.
/ Momentos de la sencilla ceremonia, pero plena de simbolismo y de altos ideales, se descubrió la obra monumental del escultor don Ignacio Asúnsulo, dedicado al voceador en la Plaza de San Pedro, como un homenaje del gobierno del Estado al periodismo chihuahuense.
/ El nuevo sitio donde quedó ubicado la estatua del Voceador en la Díaz Ordaz y Aldama.

Oscar A. Viramontes Olivas

viernes, 26 junio 2020 | 05:00

Un gusto saludar a todas y todos los lectores de Crónicas de mis Recuerdos y ahora en esta ocasión, caminaremos por las calles de la ciudad de Chihuahua para platicar sobre dos de las plazas más antiguas y representativas de Chihuahua, comenzando por la “Plaza de Zaragoza” que la mayoría de los ciudadanos la conocemos como “San Francisco” por estar frente de uno de los templos más antiguos que lleva ese mismo nombre y cuyos orígenes tiene que ver con los primeros censos que se empezaron a registrar en el nuevo mineral del Real de San Francisco de Cuellar (1709-1718), cuyos primeros habitantes buscaban darle un impulso a partir del incremento de la economía gracias al aumento en la producción minera que por aquella época, estaba alcanzado niveles importantes.

Se cuenta en las crónicas de aquellos años que en los terrenos de la “Hacienda de Cortés”, cuyos solares los podríamos ubicar donde hoy sería parte del primer cuadro de la ciudad de Chihuahua, se empezarían a construir las primeras viviendas y edificios para darle forma a la nueva población. Además, contigua a esta hacienda se encontraba la de Guadalupe, cuya superficie abarcaba los terrenos donde hoy se encuentra ubicado el templo de San Francisco y la plaza que hoy conocemos como Zaragoza. Aquí, en esta bendita tierra de Dios existió un sacerdote de nombre José García Valdés, el cual, iniciaría su ministerio en una remota capilla que se había construido dentro de dicha hacienda y ahí daba algunos de sus servicios públicos a la escasa población que se reunía de algunas zonas aledañas y de las otras haciendas de beneficio existentes.

Los años avanzaban y el solar donde estaba la capilla de García Valdez empezaría a tomar forma, ya que al empezarse a construir el templo de San Francisco frente de esa capilla en los primeros años de la segunda década del siglo XVIII y donde inicialmente llegaría a estar la pequeña iglesia del sacerdote García, se dejaría ese solar para ser limpiado y acondicionado, ya que se encontraba lleno de gatuños, piedras y muy cerca de ahí, pasaba uno de los ramales del acueducto que desembocaba en el arroyo de “La Manteca” donde hoy es la Libertad y 21ª. Pero sería hasta el verano de 1721, año muy cálido y seco cuando se daría la orden formal para empezar a construir una plazuela frente de donde se había empezado a edificar el tempo de San Francisco de Asís, junto con otros edificios anexos que llegaron a abarcar una cuadra completa.

Esta obra la emprendería la orden de los franciscanos (hoy en día esta iglesia es administrada por la orden de los padres dominicos y pertenece al territorio parroquial de la iglesia de Nuestra Señora del Refugio). Por otro lado, los mismos franciscanos también bautizarían a la plazuela frente de su iglesia con el nombre de “San Francisco de Asís” que en la actualidad mucha gente así la conoce y la identifica. Sin embargo, el Ayuntamiento de la ciudad de Chihuahua para el mes de septiembre de 1895, acordaría que la antigua plazuela de “San Francisco de Asís” se denominará en lo sucesivo “Plaza Zaragoza” en memoria del ilustre vencedor que luchó en contra de las invasiones franceses y héroe en la batalla librada el 5 de mayo de 1862 en la ciudad de Puebla. 

Finalmente en 1904, la junta patriótica mandaría colocar el busto del General Ignacio Zaragoza que ostenta en el centro de ella y que lamentablemente para muchos ciudadanos pasa desapercibido que el busto al centro sea de Zaragoza, así mismo hoy en día, se debería arbolar más para que la gente tenga un pequeño pulmón en la ciudad y disfrute de lo pintoresco de la zona, ya que desde mi punto de vista, esta hermosa plaza está totalmente en el abandono.

Otra de las plazas que durante muchos años le dieron identidad al viejo barrio del “Puerto de San Pedro” que por décadas formó parte de uno de los sectores más pintorescos de la ciudad y que hoy prácticamente ha desaparecido por la urbanización de ésta, con la instalación de locales comerciales y la “Ciudad Judicial” que se levanta imponente y moderna. Además, este sector se caracterizaba por la buena convivencia como todo barrio y que hoy se encuentra invadido por prostíbulos, drogadicción, inseguridad y delincuencia que han proliferado en cada una de sus calles y callejones que no son muchos, quedando pocos vecinos que tienen que soportar todas estas calamidades de la “era moderna”. Ojalá la autoridad vaya eliminado toda esa “mancha” que afea al sector centro de la ciudad.

Retomando el tema específico de la plaza de ese sector, la cual se construiría en un solar entre las calles 10ª y 12ª y por la avenida del Árbol y Trías, la cual sería bautizada con el nombre de “Plaza San Pedro” y a partir de la urbanización del barrio, se dejó el terreno para arreglar una plaza pública que por años llevaría el mismo nombre del sector. 

Sin embargo, para septiembre de 1895 el Ayuntamiento en su afán de renombrar las plazas y calles con héroes de la nación, tomaría la decisión de rebautizarla con el nombre de “Plaza Arteaga” en honor del general José María Arteaga, jefe del cuerpo del ejército del centro, quien fuera un destacado militar mexicano que combatiría en las guerras con los Estados Unidos, La Reforma y la intervención francesa y que sería fusilado por los imperialistas en la ciudad de Uruapan, Michoacán el 21 de octubre de 1865. Sin embargo, a pesar del cambio de nombre, los habitantes del sector defendieron el nombre pues se sentían orgullosos de su barrio, por lo que se le siguió llamando plaza de “San Pedro”, lo mismo sucedió con la de Zaragoza que siempre le han nombrado “San Francisco”.

Pero la plaza de San Pedro, después Arteaga y siempre San Pedro, recibiría otra trasformación que para muchos fue considerada como uno de los buenos atinos que se han tenido por las autoridades y la sociedad civil, fue la idea de desarrollar el proyecto de la elaboración de uno de los monumentos que para mí son de los más simbólicos de la ciudad, este fue la del “Voceador”, obra monumental del genio de la escultura chihuahuense que a pesar de haber nacido en el estado de Durango, el gran artista don Ignacio Asúnsulo, quien desarrolló el proyecto con mucho cariño y donde según decía él, le palpitaba el corazón al saber que lo que estaba haciendo, representaba a esos héroes anónimos de las calles que llevan la noticia a todos los rincones de la ciudad. 

El día para la develación de la estatua sería el 20 de septiembre de 1956, por lo que los días, semanas y meses empezaron a trascurrir hasta que el maestro Asúnsulo estaba listo al terminar su obra maestra. Los medios de comunicación anunciaban sobre el evento de develación del tan importante monumento que sería en el barrio populoso del “Puerto de San Pedro” el 20 de noviembre a las 6:45 de la tarde y a esa hora, un importante grupo de gentes empezarían a llegar, incluyendo alumnos de algunas escuelas para estar presentes. Fue exactamente a las 7:30 de la tarde que sería descubierta la placa que estaba colocada en la base por el Secretario general de gobierno en representación del gobernador interino el doctor Jesús Lozoya Solís. 

Plazas emblemáticas de Chihuahua:

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Fuentes

Archivos Perdidos de las Crónicas Urbanas; Fotos. La parada Digital,  Archivo Histórico del Municipio de Chihuahua. Libro: Ciudad de Chihuahua, apuntes históricos, Zacarías Márquez (2010); Guía Histórica de la Ciudad de Chihuahua, Francisco R. Almada (1977).

violioscar@gmail.com

Maestro-investigador-FCA-UACh