Opinion

Política del miedo

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Teporaca Romero del Hierro

domingo, 21 marzo 2021 | 05:00

“Cuando participa la violencia alcanza a los candidatos”.

México profundo y letal para quienes ejercen la política como su profesión; la inseguridad, nuestra verdadera pandemia, afecta el quehacer político, pareciera que no hay cura para erradicar la complicidad entre los grupos criminales y el poder, alimentado por la impunidad, hasta ahora, gobiernos de todos los tintes partidistas e independientes han fracasado en el intento. 

Ante el contexto de violencia, el gobierno federal presentó una estrategia de protección para las y los candidatos que concurren en la próxima elección del 6 de junio, donde más de 21 mil cargos están juego, entre gubernaturas, diputaciones federales y locales, alcaldías y sindicaturas. Medios internacionales como El País, publicaron que desde el arranque del proceso electoral 2021, septiembre del año pasado, fecha en que las y los aspirantes levantaron la mano como precandidatos y precandidatas, se registraron 53 políticos asesinados y 66 funcionarios y funcionarias, particularmente jefes de seguridad pública, datos de la consultora Etellekt, con corte al 3 de marzo lo confirman.

Más que sabido, se avecinan campañas un tanto desdibujadas, con menos presencia en la calle debido a las medidas de prevención por COVID-19. Según el medio internacional, al arrancar campañas en cinco estados, fue ultimado Melquíades Vázquez, alias “El Pantera”, candidato a la alcaldía en La Perla, Veracruz, asesinado al exterior del Palacio Municipal, seis meses después de que su hijo también fuera ejecutado. A principios de mes, el candidato a la Presidencia Municipal de Nuevo Casas Grandes, Yuriel Armando González, también fue privado de la vida en pleno centro.

Dicha consultora revela que, en el último semestre se han registrado 205 agresiones contra políticos, de las que 93 se cometieron con arma de fuego; una ola de violencia que ni la pandemia ha podido frenar y donde políticos, en su mayoría locales, han sido víctimas de amenazas, secuestro, tentativa de homicidio, robo con violencia, lesiones y homicidio doloso.

2018, será recordado como el año más violento, 774 agresiones, donde 152 políticos fueron asesinados a mal salva, según la perspectiva de Rubén Salazar, director de dicha agrupación, en entrevista señaló: “La violencia suele incrementarse en tiempos de campañas, este año electoral en abril y mayo. Así sucedió en el proceso de 2018, en abril fueron asesinados más de 33 políticos y en mayo 30”. 

Hasta ahora no se ha encontrado una correlación directa entre las agresiones hacia políticos y políticas con los niveles de violencia de las entidades donde han sido asesinados, dijo: “La correlación es prácticamente nula, estados que tienen las mayores tasas de homicidios por cada 100,000 habitantes no tienen las mayores tasas de agresión contra políticos, por ejemplo, Colima, que no tiene hasta ahora ningún político asesinado”. Rubén Salazar explicó que las agresiones contra los políticos es multifactorial, es decir, no se les puede atribuir sólo al crimen organizado, porque también procede de adversarios políticos que no quieren dejar el cargo.

“Hay móviles tanto políticos como de índole criminal, personal, pero también el problema es que históricamente el 80% de los casos han quedado impunes”.

La violencia contra políticos es un problema latente, identificado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien en su gira por Zacatecas a finales del mes de febrero, ante el gobernador de aquella entidad, Alejandro Tello, ofreció protección a los candidatos para que no se dejen amenazar ni persuadir por miembros del crimen organizado o de “cuello blanco”, dijo: “Si el presidente municipal de un pueblo llega por la delincuencia organizada o por la delincuencia de cuello blanco, va a ser un pelele, un títere, un empleado de quien dio el dinero para que ese candidato en su momento comprara los votos, traficara con la pobreza de la gente y llegara al cargo no para servir al pueblo, sino para servir a estos grupos de intereses creados”.

Acto seguido, el gobierno federal puso en marcha una estrategia para proteger a los más de 21 mil candidatos que competirán por un cargo de elección popular el 6 de junio, la cual incluye instalar mesas de trabajo y reforzar la seguridad en estados y municipios de alto riesgo, para evitar amenazas, intimidaciones o cooptaciones del crimen organizado.

Durante la presentación de la estrategia, Rosa Icela Rodríguez, Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana informó que, de acuerdo con cifras oficiales, en el periodo de precampaña, fueron asesinados 64 políticos y políticas. El reporte Violencia Política en México, realizado por la consultoría Integralia, enlista 90 incidentes de violencia política que han dejado 108 víctimas en México entre estos funcionarios municipales, aspirantes a cargos de elección popular, expresidentes municipales, líderes de partidos políticos y legisladores.

El reporte textualmente dice: “Buena parte de los incidentes los llevan a cabo miembros del crimen organizado que buscan coludir o controlar a gobiernos locales para control de mercados ilícitos como el huachicoleo, tráfico de drogas, extorsión”. 

Víctor Antonio Hernández Huerta, profesor visitante en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), refiere que los homicidios no están relacionados con elecciones cerradas o competidas, sino que los datos de elecciones pasadas demuestran que están ligados a la presencia de organizaciones del crimen organizado y al nivel de violencia criminal en cada municipio, “Los asesinatos de candidatos más bien están relacionados con las actividades de organizaciones criminales en los municipios en que ocurrieron los asesinatos”.

Veracruz encabeza la lista de agresiones con 41, en lo que va del actual proceso electoral, que tendrá elecciones para diputados y presidencias municipales, pero su tasa de homicidios por cada cien mil habitantes se ubicó en 2020 en 17.1, cuando la media nacional es de 27. Veracruz, Oaxaca, Puebla, Guerrero, EdoMex, Quintana Roo, Michoacán y San Luis Potosí, concentran el 65% de todas las agresiones. 

Cabe resaltar, según informes, el 80% de las víctimas son políticos de oposición al gobierno en turno, es decir, 8 de cada 10 víctimas de agresiones pertenecen a partidos de oposición en relación a los gobernadores, hay mayor riesgo para ser política si eres opositor en estados del centro y sur del país.

Cuando participa la violencia alcanza a los candidatos, por desgracia en un sinnúmero de municipios de todo el país, donde la fuerza de los grupos se apoderan de las instituciones en contubernio con las autoridades de los tres niveles, donde la impunidad ha sido pieza clave para aquellos que le apuestan a la narco-cultura, quienes operan sin el menor temor de que los alcance la justicia, dejando en la orfandad a los pobladores de las regiones que aspiran a un mejor mañana para sus familias. Sumemos voces.