Opinion

Políticos y burócratas corruptos metidos en lo de las presas

“Las comunidades indígenas deberán recobrar la propiedad de sus tierras, montes y aguas”. José María Morelos y Pavón

Isaías Orozco Gómez

lunes, 14 septiembre 2020 | 05:00

En este “Mes de la Patria”,frente al serio conflicto de las presasLa Boquilla (Municipio de San Francisco de Conchos) y Las Vírgenes (Municipio de Rosales), derivado del Tratado de Aguas Internacionales entre México y Estados Unidos signado el 3 de febrero de 1944, y  ya en pleno arranque del proceso cívico-político-electoral y electorero cuya votación cerrará el próximo primer domingo de junio; “de repente” aparecen muy patriotas y solidarios de los agricultores y fruticultores de la región centro sur (Sistema de riego 005, entre otros) “políticos y políticas” ya sea presidentes municipales, diputados locales y federales,   y uno que otro senador de la República, que buscan  a toda costa reelegirse o alzarse con la gubernatura de Chihuahua.

Tales son los casos, por ejemplo:del senador, Gustavo Madero Muñoz; del diputado federal,Mario Mata Carrasco; de la alcaldesa de Chihuahua, Maru Campos; del presidente de Parral, Alfredo Lozoya Santillán. Quienes se han apersonado en los lugares de los hechos llevando apoyos como baños portátiles, cobijas, agua, suculentos alimentos, artículos de higiene…,   y hasta se han quedado a pernoctar al lado de los productores. Que de acuerdo con las personas con quien conversé, que viven en algunas de esas comunidades y se dedican al cultivo de la tierra, expresan que desde luego, eso está bien. Pero que esperan que así como están dando  ese apoyo moral y material a los productores en referencia, así lo hagan también, por fin, con los siguientes casos:

Yéndose a San Juanito, Bocoyna, a participar juntos y firmemente con los rarámuri, en su MARCHA DEL HAMBRE, la cual se llevará a cabo a partir del día 20 de septiembre, misma a la que se incorporarán más de 40 comunidades de la Sierra de Chihuahua, esperándose el arribo de más de mil rarámuri. Obviamente, necesitarán alimentos y agua durante los días que dure la MARCHA, que seguramente con ese mismo espíritu patriota y solidario con que se han manifestado con los productores agropecuarios del centro-sur del estado, lo harán con los Tarahumaras. Que históricamente, son los naturales, ancestrales y verdaderos “dueños” del agua que se vierte en las presas citadas y El Granero. Que, quiérase que no, en el caso del Río Bravo, por su situación fronteriza con los USA y por la concentración de la población indígena en la sierra tarahumara de Chihuahua, donde nace uno de los afluentes principales, el Río Conchos; estos debieran ser remunerados anualmente, de una u otra manera, por el almacenamiento y uso de las aguas de las predichas presas. Tal y como lo lograron los indígenas Mazahua del Estado de México.

De igual manera, solidarizarse in situ, patrióticamente con los miembros del Colectivo de Defensores del Agua del Desierto Chihuahuense, al que pertenecen los ejidatarios que se ubican en la cuenca Santa Clara-El Carmen, del Ejido Constitución, del municipio de Buenaventura, que se encuentra sin agua debido al colapso del manto acuífero de la región; culpando de esta situación a la producción NOGALERA de los Lebarón. Joaquín Solorio, miembro del colectivo, afirma que en el Ejido Constitución hay cuatro pozos, uno que abastece a la comunidad y otros tres que concesionaron a personas que no parte del ejido. 

Joaquín Solorio insistió en que la política entorpece las medidas que se pudieran tomar para encontrar una solución de fondo y que a pesar de haberse reunido un par de veces con la titular de la Conagua, Blanca Jiménez, no han logrado nada… Al inicio de la entrevista, Solorio sostuvo que   empiezan a meter tintes políticos y realmente a nosotros eso no nos interesa, nosotros queremos que se resuelva el problema de fondo que es la sobreexplotación ilegal y no lo hacen, no hay un verdadero interés; teníamos esperanzas en el gobierno de la 4T que se supone iba a poner un alto al ecocidio, pero no han mostrado interés. (César lozano/El Diario, domingo 13 de septiembre de 2020).

Con el objeto de tener información de primera mano y de mayor objetividad, fue que busqué la amable conversación con personas que están viviendo el problema en referencia, y concretamente, también dijeron que, efectivamente, el país necesita un cambio radical, pero que no como se está viendo. 

Que todos los políticos y los burócratas más corruptos que quedaron en el actual gobierno federal, están aprovechando el momento para llevar agua a su molino.

Que AMLO está malinformado o es muy caprichudo. Pues no se está trabajando bien en el campo, pues sigue en mucho abandonado, y que para acabarla de amolar, se retiraron los pocos apoyos que se tenían para el campo.

Que si en febrero de este 2020, se hubiese dialogado entre Blanca Jiménez, directora de Conagua y Javier Corral jurado, gobernador del estado, como lo prometieron, las cosas no hubiesen llegado a caer en el manejo demagógico y politiquero que se le ha dado al conflicto.

Que ni están todos los que son, ni son todos los que están, los más adecuados para destrabar el compromiso de entrega del agua a los Estados Unidos, según el Tratado de 1944, que establece que México entregará agua a los Estados Unidos, del Río Bravo (Río Conchos) y USA del Río Colorado a México.

Que Liconsa sigue actuando mal, perjudicando a los pequeños productores de leche, que en los momentos actuales han tenido que vender casi todas sus vaquitas.

Que es de lamentar la militarización que el gobierno federal está estableciendo aquí en nuestra entidad federativa y en todo el territorio nacional.

¡Ojo, MORENA, así como se está actuando, probablemente no logren obtener  ni la mitad de la votación que tuvieron en julio del 2018, en las elecciones del próximo 2021!