Opinion

Por si había dudas

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Javier Realyvázquez

domingo, 04 septiembre 2022 | 05:00

Son muchos los temas y muy variados los que hay en la agenda de esta semana: informes por el primer año de los gobiernos municipales; el primero de Gobierno del Estado y el cuarto informe presidencial de Andrés Manuel López Obrador.

Está bien que los mandatarios cuando presentan algún discurso o informe, por estrategia de comunicación, no pueden presentar resultados negativos pero en esta ocasión el presidente López de plano se pasó al utilizar su discurso en descalificar a las anteriores administraciones.

Asegurar que los homicidios dolosos han disminuido 10% en su administración, mientras que en gobiernos como el de Felipe Calderón, hubo incrementos de casi 200% y el de Peña Nieto de 59%, no tiene sustento, basta con ver las cifras difundidas por el mismo INEGI.

También están las cifras en términos económicos que presentó el mandatario de la nación y que, para su desgracia, no se apegan a la realidad, o cuando afirma que bajó la pobreza y la desigualdad social, pero la Coneval nos dice que hay más pobres en México, sin embargo, como lo cito, se trata de un informe con números alegres cuando todos vemos día a día como el dinero rinde menos.

Es como si no quisiéramos reconocer los índices de aprobación que tiene el Presidente, eso sería ir contra la realidad.

La inflación prácticamente se ha duplicado durante el gobierno de López Obrador, pues en diciembre de 2018 –cuando inició su mandato- esta cifra era de 4.83 por ciento. 

En cuanto a salud, después de cuatro años y ante la falta de medicamentos, salen a decir ahora que el problema es la distribución de los mismos, y es que después de que oficialmente se ha reconocido que más de 500 mil mexicanos fallecieron entre marzo de 2020 y agosto de 2022 a causa de diversas enfermedades. En el sitio informativo Fórmula.mx, se lee que entre 100 y 200 mil personas que murieron, contribuyeron a elevar las cifras de mortalidad prevista en el país antes de la pandemia.

No me queda la menor duda de que el país camina a una situación más crítica de la que ya está, como pasa en todos los países de izquierda.

En septiembre del año pasado, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, participó en México en la ceremonia por el Desfile Militar, invitado por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, acto que por cierto fue duramente criticado debido a las constantes violaciones a los derechos humanos en aquel país.

En Cuba el PIB per cápita es un muy buen indicador del nivel de vida: en el año 2020, fue de 8.298 € euros, con el que se sitúa en el puesto 75 del ranking mundial, lo que evidencia que sus habitantes tienen un bajo nivel de vida en relación al resto de los 196 países del ranking de PIB per cápita.

Ahora y para variar, López Obrador invitó al exmandatario de Bolivia Evo Morales, para que esté presente durante los festejos patrios del 15 y 16 de septiembre.

En una carta enviada por el presidente afirma que “seria un honor para nosotros compartir tan importante fecha con usted, pues su labor diaria y lucha social coinciden y son representativas de los valores que conforman a nuestro país y por los que continuamos trabajando incansablemente”.

En Bolivia sus habitantes tienen un bajísimo nivel de vida en relación a los 196 países del ranking de PIB per cápita, el cual se encuentra en el 156º puesto de los 190 que conforman el ranking Doing Business, que clasifica los países según la facilidad que ofrecen para hacer negocios, mientras que en cuanto inseguridad se mantiene como el mayor problema de la región; está en el ranking de seguridad en el puesto 114 de 127 países.

En México los números alegres que nos presentan contrastan con la realidad, se abusa del mensaje político como se abusa en países de izquierda de centro América donde la pobreza, inseguridad, el narcotráfico, la falta de oportunidades y la violación a los derechos humanos son el pan de cada día.

La revista Forbes, publicó recientemente que Centroamérica es un reflejo paradigmático de una realidad que se extiende a toda Latinoamérica y El Caribe, ya que  tiene años entrampada en una alta desigualdad y un bajo crecimiento, fenómenos que se han agravado con la crisis económica y social derivada de la pandemia de la Covid-19.

Aquí durante el cuarto informe, se declaró que “el propósito no es militarizar o ir al autoritarismo”, pero el Ejército se encarga de muchas acciones como nunca se había hecho, aquí se dice que no vamos al autoritarismo pero se invita a dictadores a los festejos patrios.

Por si había dudas, "en México ya no domina la oligarquía, existe un gobierno democrático cuya prioridad son los pobres”, pero hay más pobres, aquí se dice que las cosas van bien pero no van nada bien como pasa en –Argentina, Ecuador, Nicaragua, Venezuela y Bolivia.

Así de preocupante están las cosas en México. En pocas palabras, se entiende que el 4to Informe no cumplió con su propósito, sino que se generó mayor desinformación e incertidumbre.