Opinion

Prensa cuesta arriba

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Javier Realyvázquez

domingo, 27 diciembre 2020 | 05:00

De continuar el 2021 con la inercia de la pandemia del 2020, los medios de comunicación seguirán sufriendo los efectos negativos, o en el peor de los casos empeorarán sin que se vea por parte de las autoridades de gobierno algún esfuerzo por cuidar este sector del cual está demostrada su importancia para la ciudadanía y a la democracia en épocas traumáticas y difíciles.

Desde el inicio de la pandemia el público se volcó masivamente hacia los medios en búsqueda de información de calidad y confiable, por lo que las empresas periodísticas y los periodistas no quedaron fuera de los embates del Covid-19.

Del mes de marzo a finales de año, han fallecido 366 periodistas de 47 países en el mundo, en Chihuahua ha causado 12 muertos entre el gremio periodístico, todos ejercían de manera activa su profesión, por lo que no se descarta que lo contrajeron quizá durante alguna cobertura de la pandemia.

En lo económico hubo una disminución radical de los ingresos por publicidad por lo que muchos medios, medianos y pequeños, desaparecieron.

Es importante que los gobiernos aporten estímulos y soluciones a todos los sectores de la economía, incluyendo a la prensa, a la cual hay que fortalecer en medio de esta adversidad y en el contexto de las elecciones más grandes de la historia en México.

La carta enviada por la Sociedad Interamericana de Prensa a los gobiernos de las Américas señala: “En tiempos de crisis y emergencia, el periodismo independiente y los medios profesionales son esenciales para las naciones libres. Asegurar su viabilidad y permanencia es una responsabilidad de las sociedades democráticas” da muestra del reto que enfrentan.

En cuanto a la distribución de publicidad por entes gubernamentales, La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos ha establecido parámetros muy claros para su distribución, con el fin de acabar con la discrecionalidad en su otorgamiento.

Colombia parece ser el primero en reaccionar a la grave situación que viven los medios en tiempos del Covid, por lo que fue presentada en el Congreso nacional una propuesta de ley que incluye préstamos, estímulos económicos para el sector debido a la situación.

En México, la publicidad constituye una obligación de las entidades gubernamentales para difundir no sólo sus acciones de gobierno, sino más importante, rendir cuentas ante la población y dar informes en relación al acceso de programas e información de interés público.

En Chihuahua el Ejecutivo estatal ha presentado una propuesta, sin embargo, ésta adolece de dos fallas fundamentales, la primera es que fue llevada al Legislativo sin consulta alguna al sector periodístico local, con lo cual se pierde una valiosa oportunidad de consensuar un documento que venga a fortalecer la libre expresión de las ideas; y en segundo lugar la propuesta deja fuera una de las partes fundamentales de la comunicación social gubernamental, que es la información oficial.

Hay propuestas de realizar foros amplios donde se discutan los aspectos torales de cualquier ley en la materia, sus principios rectores, sus objetivos, los criterios de distribución claros y específicos, una planeación adecuada, mecanismos de contratación, transparencia, todo ello en busca de lograr un pluralismo informativo.

El 2021 se presenta complicado y con retos más grandes y de los cuales el sector periodístico no está fuera, por lo que es necesario que las autoridades de los distintos niveles de gobierno, volteen a ver al gremio y atiendan la responsabilidad de sostener y fortalecer a la prensa la cual es considerada como uno de los principales valores democráticos.