Opinion
Hablando y escribiendo

Presidente y Gobernador, no reflejan la cultura del pueblo

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Ernesto Avilés Mercado

domingo, 27 septiembre 2020 | 05:00

El Ministro de la SCJN, Luis María Aguilar Morales presentó un proyecto de resolución a la petición presentada por el presidente López Obrador, respecto de la constitucionalidad de la consulta nacional para sancionar a los ex presidentes de la República, 

Según el ministro Aguilar, someter la posibilidad de investigar y procesar penalmente a cualquier persona a una consulta popular, implica violaciones a principios constitucionales, traslada a los ciudadanos la obligación ineludible de las autoridades de perseguir los delitos, y es contrario a los límites que la propia Carta Magna impone a este tipo de ejercicios.

La Constitución y el Código Nacional de Procedimientos Penales prevén mecanismos suficientes para permitir que cualquier persona que tenga elementos para suponer la existencia de un delito, denuncie y con ello obligue legalmente al Ministerio Público para investigar y, en su caso, perseguir los delitos y, en consecuencia, para que se castigue a todo aquel que resulte responsable por las conductas ilícitas; en virtud de lo anterior, la consulta popular no puede considerarse la vía constitucionalmente idónea para dar comienzo a la investigación y persecución de delitos.

 Según la petición del Ejecutivo federal, en esos sexenios hubo delitos como desaparición forzada, violaciones sistemáticas de derechos humanos y pérdida de cientos de miles de vidas, ilícitos graves y en algunos casos imprescriptibles, cuya persecución no requiere una consulta.

 Las autoridades del Estado mexicano se encuentran obligadas a denunciar cualquier hecho y a llevar a cabo todas las investigaciones necesarias para llegar a la verdad y sancionar cualquier delito cometido por cualquier persona -sea un ex presidente, ex funcionario o cualquier otro que atente contra el Estado de Derecho, basta con hacerlo del conocimiento del representante social para que este actúe de oficio, tratándose de delitos que se persiguen de oficio o bien recibir denuncia por querella.

Esta conclusión del proyecto de la SCJN es clara e incontrovertible: La Constitución no es instrumento para el populismo y la manipulación Los delitos cometidos por quien sea (incluidos expresidentes) deben perseguirse, juzgarse y no usarse con fines electoreros

El pleno de la Corte discutirá el asunto el jueves 1 de octubre, y bastaría una mayoría de seis de los 11 ministros para aprobar el proyecto.

POR OTRA PARTE

 Con motivo de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas y del 75 aniversario de su creación, los jefes de estado de todo el mundo, enviaron mensajes grabados que fueron transmitidos, también a todo el orbe.

Donald Trump utilizó el foro para pelearse con China y echarle la culpa del virus, sin hacer mención alguna de que su país es el que peor ha manejado la epidemia a nivel mundial. Xi Jinping, su homólogo chino, habló del coronavirus como un fenómeno global, y omitió mencionar que la epidemia se había originado en su país. También guardó silencio respecto al hecho de que su gobierno ocultó información vital durante semanas, lo que le quitó tiempo fundamental al resto del mundo para prepararse.

En el mismo tono, Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, aprovechó para pelearse con los medios y con la población indígena de su país: a los primeros los culpó de inventarse una crisis respecto a la deforestación de la Amazonia, la cual niega a pesar de la evidencia satelital; a los segundos los acusó de ser los responsables de la deforestación, en caso de haberla (aunque diga que lo la hay).

Y luego vino el presidente mexicano. Como este año no hubo una reunión física, el presidente optó por tener su primera participación en el foro.

Fiel a su estilo, ignoró el lugar, el momento, y el contexto en el cual tenía que dar su discurso. Lo que hubo fue una improvisación como la que se lleva a cabo todas las mañanas frente a nuestra prensa. En resumidas cuentas, el mundo presenció su primera mañanera.

En menos de 20 minutos recorrió su versión de la historia mexicana. Con orgullo, sonrió al anunciarle al planeta entero que Benito Juárez fue tan buen presidente que por eso los padres de Mussolini le pusieron el mismo nombre. Esta debe ser la primera ocasión en la que se menciona a Mussolini en un contexto favorable dentro de la Asamblea General de una organización que se creó, en parte, para combatir los horrores perpetrados por el propio Mussolini.

También trajo a colación la rifa que no es rifa del avión presidencial. Difícil imaginar cómo la habrán pasado los intérpretes de la ONU con una frase como la siguiente: "Había un avión presidencial, existe todavía, pero está en venta, ya lo rifamos y todavía vamos a venderlo".

En contraste, en no más de tres minutos, Angela Merkel representante de Alemania, demostró lo que le faltó a los demás jefes de Estado –hombres todos ellos, por cierto–.

Primero, recordó sin tapujos que la ONU se fundó tras los terribles crímenes perpetrados por el gobierno alemán durante la Segunda Guerra Mundial.

Segundo, expuso lo que todos los integrantes de Naciones Unidas saben, pero no dicen: que la ONU no funciona porque los gobiernos de los países sólo piensan en sí mismos.

Por último, sugirió reformar la Organización entera y recordó que en este planeta vivimos todos.

La jefa de Estado del país por el cual existe el término genocidio le dio una lección de brevedad y contenido a todos los líderes mundiales. El nuestro, en cambio, sólo atinó a presumir que en nosotros se inspiraron los padres de su principal aliado en esa masacre.

De ese tamaño es la diferencia entre estos mandatarios.

JAVIER CORRAL Y SU ESTRATEGIA DE MEDIOS

Peleado con el presidente, rechazado por el poder público federal, apestado por las fuerzas políticas locales, sin apoyo de los empresarios, ni de los campesinos, mucho menos de los maestros, estudiantes, amas de casa y pueblo en general, Javier Corral encuentra una ruta para terminar su administración sin que se le reproche más allá de su incapacidad para gobernar: enfrentarse a todo el poder de la federación, que no dudará en congelar cuentas y ordenar auditorías a quien o quienes manifiesten públicamente su apoyo y solidaridad.

Las mentiras dichas desde Palacio, replicadas desde la mañanera, darán todavía mucho de qué hablar, y hoy más que nunca, se pone en verdadero riesgo la repetición del PAN en la gubernatura...

P.D. Maru Campos rechaza dialogar con los editorialistas, cuando en ellos ha recibido apoyos evidentes para su persona, sólo hay que recordarle que del plato a la boca se cae la sopa.

*integrante de la AECHIH