Opinion

Programas clientelares oscuros; ¿ataque a la corrupción y justicia?

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Jaime Rodríguez Chacón
miércoles, 11 septiembre 2019 | 05:00

Uno de los programas medulares en la administración del presidente Andrés Manuel, es Jóvenes Construyendo el Futuro; este proyecto resulta imprescindible de los resultados esperados, no sólo por el enorme gasto económico que implica: 40,000 millones de pesos, para este 2019 el 1.6% del CONACyT, pero; además, por el positivo impacto social que podría tener, pretendiendo alcanzar a 2.3 millones de familias; no se trata pues, que resuelva los problemas inmediatos de los jóvenes, sino que los saque de la pobreza, a fin que ellos a su vez puedan ayudar a otros. 

Si es que este programa se pensó bien, sacará a muchas familias de la pobreza, si no da los resultados esperados, que es que ese dinero extra les sirve nada más para las papitas y las francachelas, es que era un programa clientelar, para mantener la popularidad del presidente, a expensas de nuestros impuestos. ¿Quiénes son los principales beneficiarios? ¿Ofrece el gobierno a través de la STPS cuentas claras, e información transparente?

Queda claro que los principales beneficiarios son los patrones a quienes se subsidia la mano de obra, aun así, hay reticencia de parte de los empleadores en contratar a los mancebos, pues ha habido casos en que el gobierno no se hace responsable por el servicio médico, en caso de accidente, es decir: no están cubiertos; además, muchos de los novatos -no todos- no son responsables y  sale más caro el caldo que las albóndigas, echando a perder la productividad de la empresa.

Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, dio seguimiento a información que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, STPS, publica en su portal del padrón de becarios: Jóvenes Construyendo el Futuro, JCT y, encontró, que el padrón de becarios no es público; además, el padrón de centros de trabajo, sólo muestra nombres genéricos de las supuestas empresas: abarrotes María, nombres propios imposibles de verificar, o rastrear como: diputado federal, Guadalupe, Etc. MCCI, analizó la información presentada, así como realizó una auditoría en campo del 82% del padrón de la CDMX.

En el seguimiento del padrón ofrecido por la STPS, se encontró que este era atípico/inverosímil, para Ripley, pues las estadísticas de inscripciones presentan una constante diaria, tanto para hombres como mujeres, de diferentes niveles educativos: La representación gráfica de género se mantuvo constante 1.36 mujeres por cada hombre, 52% de inscripción en mujeres 42% en hombres. Lo mismo ocurre en el perfil de becarios por edad, así como el avance de los centros de trabajo.  

MCCI, dio un veredicto de: INFORMACIÓN IMPROBABLE, INCOMPLETA E INVERIFICABLE. Por lo tanto, ahí hay algo oscuro que tiene que ser transparentado- si es que al nuevo régimen le importa, y si como ha dicho el presidente Andrés Manuel que “a él  le gustan las cuentas claras y el chocolate espeso”, o, ¿será pura faramalla?

MCCI descubrió que el presidente desde su toma de protesta hasta marzo, había utilizado la palabra corrupción, como su muletilla preferida, unas 790 veces; tal vez la haya recitado hasta la fecha unas 1,500 veces, o más; no obstante, no está en su retórica,  en su lenguaje diario, las palabras: justicia, impunidad, y rendición de cuentas.

Su discurso siempre está mirando hacia el pasado, abusando de dicha palabreja: corrupción, ¿por qué no la palabra  justicia?, ello le causó escozor cuando la escuchó de boca de madres de desaparecidas en Ciudad Juárez, las cuales le gritaron en los foros de pacificación: perdón no, sino ¡justicia! La cual al parecer  es selectiva en el nuevo régimen, evidenciando el pacto de impunidad: la captura de unos cuantos peces escuálidos como acto  simbólico, emblemáticos. 

Si eso hacen con el árbol seco ¿qué no harán con el verde?, si así les va a los que tienen recursos para defenderse, en este nuevo régimen ¿qué esperamos los ciudadanos comunes, simples mortales, al aplicarse la nueva ley de extinción de dominio? 

Simplemente fomentaría más la corrupción, los pagos por sobornos serían más elevados.