Opinion

¿Quién es Irma Villanueva Nájera?

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Movimiento Estatal de Mujeres de Chihuahua

domingo, 31 mayo 2020 | 05:00

No podemos saberlo de cierto, pero suponemos que hay algo de las luchas por la justicia que necesariamente esté relacionado con la ubicación geográfica de quien las lleva a cabo porque, ¿qué se puede defender, con más ahínco, que aquel espacio que nos devuelve de formas preciosas, el reflejo de quiénes somos? 

Hija de un campesino que no sólo obtuvo frutos de las entrañas de la tierra, sino que luchó por defenderla junto con el bosque y el agua; y de una madre que dejó la docencia y la enfermería para volcarse en la defensa de esa misma tierra, ¿cómo no habría de aprender Irma lo que significa amar y defender la vida digna, por sobre todas las cosas y en cualquier circunstancia?

Un proverbio africano dice que para criar a un niño es necesaria toda la tribu. En el caso de Irma esto se refleja no sólo en su familia sino, de manera amplia, en el mismo contexto en el que disfrutó su infancia. Siendo una niña en un espacio rural, Irma conoció las limitaciones de estas zonas, la falta de acceso a sistemas de salud, educación e, incluso, el acceso a la justicia. Fue en esa misma infancia que ella presenció las atrocidades cometidas por la Operación Cóndor en la Sierra de Chihuahua. Aquella estrategia sin estrategia que concentró toda su capacidad en abusar, amedrentar y violentar a la población más vulnerable. 

La suma de todas estas circunstancias, con una sentida y profunda capacidad de empatizar con las víctimas, hicieron de Irma la defensora que es ahora, capaz de detectar cualquier injusticia y convertirla en una causa propia. 

Y como ocurre muchas veces cuando se junta la búsqueda de justicia con la posibilidad de continuar con estudios profesionales, Irma optó por la Licenciatura en Derecho. Mientras cursaba el tercer año en la Facultad de Derecho (UACH), fue invitada a trabajar en la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos (COSYDDHAC), una de las primeras organizaciones legalmente constituidas para la defensa de los derechos humanos en todo el país, y que surge precisamente debido a la estela de horror y tragedia que dejó tras de sí la Operación Cóndor en Chihuahua. 

Hannah Arendt escribió que las personas, “aunque han de morir, no han nacido para eso sino para comenzar”. Como un ejemplo de ello Irma comenzó la defensa de los derechos de las mujeres, exclusivamente, en el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (2007). Ahí, consolidó el litigio estratégico e integral a favor de las mujeres, niñas y niños víctimas de violencias de género, logrando con ello la implementación de medidas de protección efectivas en materia familiar. Su trabajo arduo no sólo lideró, sino que promovió liderazgos al interior de la organización, de la que fungió como Coordinadora del área jurídica durante 6 años (2010-2016).

Las estrategias jurídicas que Irma impulsó durante esta etapa profesional en su carrera han permitido sentar precedentes judiciales únicos en materia de reconocimiento de la violencia sexual y familiar, de feminicidio y de reparación del daño en términos integrales. Sin embargo, litigante experta, no encontró en el marco jurídico nacional la única posibilidad de defensa para los casos que se comprometió a acompañar, y buscó alternativas en los estándares internacionales de protección a los derechos humanos, por ejemplo, en el 2010 realizó una pasantía en el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL, Costa Rica). 

Y todo esto que ella ha aprendido no se lo ha quedado nunca para sí. Ha fungido como capacitadora a funcionarias y funcionarios públicos en temas de Derechos de las víctimas en el Nuevo sistema penal acusatorio (SPA); en Derecho nacional e internacional de protección a los derechos de niñas y mujeres; Norma Oficial Mexicana 046; y en la Implementación de Protocolos en la atención de las violencias de género, específicamente violencia familiar, sexual y feminicida; Derechos de las mujeres en el ámbito penal y familiar; Medidas de protección; Reparaciones de daño moral; entre muchos otros. Además, es catedrática de planta del Instituto de Psicología Forense desde el año 2014 a la fecha. 

Finalmente, Irma ocupa la Coordinación de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado de Chihuahua, desde el mes de abril de 2017 a la fecha. No es común que los perfiles adecuados se designen en los cargos en los que debieran estar, pero en este caso ocurrió así y la probidad y profesionalismo de Irma han conseguido arrancar con éxito esta figura para el Estado de Chihuahua, logrando atender hasta la fecha más de 17,128 víctimas en todo el Estado, a través de 107,698 servicios victimológicos y logrando 30 dictámenes de reparación integral del daño.

En el arranque de un organismo nuevo en la administración estatal, hay todo por inventar. Así lo hizo Irma al frente de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas. Dirigió la elaboración del Programa Estatal de Atención a Víctimas, promovió la creación, instalación y fortalecimiento del Sistema Estatal de Víctimas, y ha logrado que toda la atención que ahí se brinda sea a partir de un Modelo de atención psicosocial, pionero en el país, que implica reconocer el contexto cultural, político, económico, religioso y social en el que ocurren los delitos y las consecuencias que viven las víctimas.

Pareciera una necedad tener que decir lo que tanta, tantísima gente conoce de Irma, no sólo como una referencia lejana, sino porque ella ha estado involucrada con la defensa de la vida y la integridad de personas de carne y hueso, con historias, con familias. Pero resulta ahora necesario recordar a quienes lean este medio, que las consignas que se publican en sus páginas frontales no son necesariamente un reflejo de lo que en el mundo ocurre, de lo que el mundo es.

Irma nunca ha estado sola. La búsqueda de justicia que ella inició hace muchos años, la ha llevado a integrarse, también con ahínco, a la colectividad. Entre otros frentes, ella es parte del Movimiento Estatal de Mujeres. La defensa de los derechos humanos no puede realizarse de ninguna forma en soledad, requerirá siempre el colectivo. Multitud de corazones latiendo por una causa común, aquella que es de todas, de todos. 

Así pues, entendiendo bien que para ser libres, completamente libres, es necesaria la libertad ajena también y no sólo la nuestra, queremos refrendar aquí y ahora, quién es Irma Villanueva Nájera. 

Se expone lo anterior en concordancia al respeto a la libertad de expresión del Movimiento Estatal de Mujeres de Chihuahua, y al libre ejercicio periodístico de El Diario de Chihuahua.