Opinion

¡Quiero dormir!

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Gabriela Borunda

domingo, 12 junio 2022 | 05:00

Cuando los artistas plásticos Cárlo y Karla Carrillo se plantearon la existencia de una casa de cultura contracultural, allá por el primer sexenio del 2000, dejaron algo muy claro: los vecinos duermen. No importaba que se hicieran conciertos, presentaciones de danza, que se fumara marihuana, que se escuchara rock o hubiera función de teatro, a las 11:00 hrs, se apagaban las bocinas y la actividad seguía en silencio, sin importar siquiera que fuera sábado, porque si los vecinos estaban contentos, podían dormir, veían murales en la calle y se les confería trato amable, la existencia la casa de cultura estaba asegurada. Pero claro estamos hablando de jóvenes que iban a la universidad, eran becarios del extinto Fondo para la Cultura y las Artes, tenían tan leído a Marx que ya ni les resultaba novedoso y empezaban a nadar en los filósofos racionalistas, eran jóvenes racionales y solidarios.

Nuestro nuevo modelo de vecino pospandemian no nos endulza la vista con extraños murales o atrevidas fotografías, mucho menos tienen la delicadeza de bajar el volumen de sus diatribas de horror contra la mujer, claro que dicen todas sus barbaridades a gritos, invaden la acera y parte de la calle con mesas, brinca brinca, no le hace que atropellen a los niños, sillas, bocinas, asador y montones de gente que ni de la familia son. Ni se le ocurra pedirles que le paren a su relajito porque le pasa lo que a mi civilizada tía; sus vecinos ya tenían tres días de torna peda y a la amable señora les pidió que le bajaran dos rayitas al volumen y los vecinos se enojaron tanto y el conflicto escaló al grado de que los ruidosos vecinos quedaron como víctimas de una señora intolerante, ¡hágame elfabróncavor!

La semana pasada hablé de la importancia de la salud mental, y qué cree, un lector me llamó para decirme que ya lo tenían loco sus vecinos, que ya ni corajes hacía porque el perjudicado iba a ser él, y de hecho el perjudicado es él. Dormir es importante para el individuo, para la sociedad, para las empresas, para activar la economía, las democracias occidentales precisan de un cerebro soñador.

La sociedad posmoderna genera condiciones que impiden dormir, como la obligación de divertirse, créame que hay gente que está convencida de que desperdicia su tiempo libre si no hace una mega parranda. El ambiente se llena de canciones que hablan de morros locos que se hacen respetar con la fusca y de viejas ofrecidas que te han de rogar, con esa horrorosa visión ni cómo dormir.

A principios de la década de 2000, científicos realizaron varios estudios que analizaron los efectos de la privación de sueño. Lo que concluyeron los investigadores es que el sueño tiene vínculos con varias funciones cerebrales, que incluyen: concentración, productividad y cognición: el que no duerme es bruto.

Si bien no hay una relación directa entre la falta de sueño y el sobrepeso, si se ha demostrado que los factores de estas desveladas (beber alcohol, nivel de actividad física y bajos niveles de educación) sí están ligados al sobrepeso, o al menos eso concluye   un estudio más reciente en la revista Sleep Medicine. Sí quiere adelgazar: duerma. La falta de sueño puede afectar el deseo o la capacidad de una persona de mantener un estilo de vida saludable.

La falta de sueño es un factor de riesgo de enfermedad cardíaca y causa de presión arterial alta. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), descansar lo suficiente cada noche permite que la presión arterial del cuerpo se regule. Y sí, la falta de sueño enloquece y muy probablemente esté detrás de sus muchas peleas conyugales, ya que el sueño tiene vínculos con la inteligencia emocional y social de las personas. Al no dormir lo suficiente, existen más probabilidades de tener problemas para reconocer las emociones y expresiones de otras personas.

Por ejemplo, un estudio en Journal of Sleep Research analizó las respuestas de las personas a los estímulos emocionales. Los investigadores concluyeron, de manera similar a muchos estudios previos, que la empatía emocional de una persona disminuye cuando no duerme lo suficiente. Esto ya lo sabíamos, pero lo voy a decir de nuevo: hay una relación cuantitativa demostrada entre la falta de sueño, depresión y suicidio. Un estudio que aparece en JAMA Psychiatry  que examina los patrones de muerte por suicidio en un lapso de 10 años, concluye que la falta de sueño es un factor que contribuye a muchas de estas muertes.

No tiene idea de cómo se deterioró mi vida cuando nos mudamos a nuestro nuevo domicilio, y cuanto mejoraron mis relaciones familiares y laborales cuando un médico me recetó un medicamento para dormir, los vecinos dejaron de tener injerencia en nuestro hogar, cerramos bien las puertas y nos dejamos dormir a pierna suelta y despertamos de buen humor.

La falta de sueño no sólo daña a nivel emocional, realmente deteriora su salud, por ejemplo, un estudio en el World Journal of Gastroenterology sugiere un vínculo entre la falta de sueño y las enfermedades inflamatorias del intestino que afectan el tracto gastrointestinal y desde luego el sueño ayuda al cuerpo a repararse, regenerarse y recuperarse. El sistema inmunitario no es una excepción a esta relación. Algunas investigaciones muestran cómo una mejor calidad del sueño puede ayudar al cuerpo a combatir las infecciones. Se acuerda cuando era niño y se resfriaba, y antes de pensar en ir al médico, su abuelita le recetaba “cama y rincón” lo que traducido es: duérmete para que te mejores.

Pero volvemos al problema de fondo, sus vecinos no dejan dormir, puede probar algún medicamento de venta libre que estimule el sueño, puede probar la homeopatía, puede darse un martillazo en la cabeza, puede hacer algo más radical e inútil como pedirle al vecino que abandone su costumbre de poner sus bocinas en la calle, o puede llamar a la policía, porque el que denuncia primero denuncia dos veces y hasta tres y un día le hacen caso.

Según la normativa vigente, cualquier propietario puede hacer ruido de lunes a viernes de 08.00 a 21.00 horas y los fines de semana son por el estiloya que se puede hacer ruido de 09.30 a 21.00.

Justicia Cívica del Municipio de Chihuahua sanciona a quienes realicen fiestas escandalosas, ya que además de causar escándalo con ruidos o sonidos de duración constante o permanente, también van en contra de las recomendaciones que han emitido las autoridades competentes en materia de salud. Y recuerda marcar al 911 para denunciar una fiesta escandalosa, después de pagar tres multas, a tu vecino le quedarán pocas ganas de continuar.

Denuncie fiesta escandalosa al 911, rece a San Judas Tadeo, tómese un té de 7 azahares y ármese de paciencia, no permita que un vecino con la salud mental deteriorada, deteriore su calidad de vida.

¿O qué, a poco no cree que el Alcalde de Chihuahua esté dispuesto a meter orden y deje ir tan jugosas multas?

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