Opinion

Quítate tú pa' ponerme yo

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Martín Chaparro

viernes, 09 julio 2021 | 05:00

“La transformación de México tiene que ver con los ciudadanos, no hay ningún partido que pueda solo llevar en México una transformación. La hacen los ciudadanos”, así se manifestaba el presidente Andrés Manuel en octubre del año pasado ante la pugna que se vivía en aquel entonces por la dirigencia nacional de Morena. La frase viene a colación porque recientemente ha nacido en algunos militantes y simpatizantes la inquietud de ocupar cargos en nuestro instituto político.

Lo anterior llama la atención y motiva a preguntarme ¿acaso ya se les olvidó que en Morena entendemos la política como una vocación de servicio, como un trabajo en favor de la colectividad? La política solo tiene sentido cuando se utiliza para ayudar a los demás, no a solo sí mismos.

Nosotros los morenistas de corazón nunca hemos buscado “el poder por el poder", mucho menos practicamos el “quítate tú para ponerme yo”. Los morenistas estamos llamados a transformar a México en una nación democrática, justa y libre, eso es lo que nos motiva a cumplir con responsabilidad el encargo que hoy tenemos.

Andrés Manuel nos predicó con el ejemplo durante años, a pesar de padecer fraudes y derrotas él siguió con la firme convicción de que solo el pueblo organizado podía salvar a la nación. Por eso es de extrañar que militantes —que se ufanan de haber fundado el partido— ignoren hoy nuestros estatutos y principios más básicos, como el de la elección de delegados distritales y la conformación de un Consejo Estatal.

A diferencia de las viejas formas y los vicios añejos que padecen los partidos otrora hegemónicos, en el movimiento de regeneración nacional nos declaramos herederos de la larga lucha democrática en nuestro país, por eso nuestras dirigencias surgen de abajo hacia arriba.

Equivocan el camino aquellos y aquellas que insisten en hacer política a la inversa, haciendo declaraciones temerarias e infundadas en los medios de comunicación, promoviendo encuestas de popularidad en Facebook o levantando la mano con la intención de buscar cargos por el solo hecho de lucir.

Algunos de ellos primero debiesen considerar estar afiliados al partido, porque valga decir que muchos ni siquiera pasan esa prueba. A quienes sí son protagonistas del cambio verdadero, sobra explicarles que el camino a la dirigencia consiste en ganar la confianza de sus compañeras y compañeros para representarlos como sus delegados en las asambleas distritales, luego convencer a sus pares de que ellos garantizarán que Morena será “un espacio abierto, plural e incluyente”.

Valga señalar que Morena no le pertenece a una corriente, mucho menos a una tribu, nuestro movimiento le pertenece al pueblo. Argumentar que los votos obtenidos en una elección son producto del carisma personal, es equivocarse y olvidar que la gente votó a favor del proyecto que hoy encabeza nuestro presidente de la República.

P.D. Los sufragios obtenidos en la pasada elección no son un cheque en blanco para vanagloria de ningún candidato, sino resultado de esa transformación que se está impulsando desde y para la ciudadanía de Chihuahua.