Opinion
Jaque Mate

Refinería y precios

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Sergio Sarmiento

martes, 28 septiembre 2021 | 05:00

"La mejor solución de los precios altos son los precios altos".

José Ángel Gurría

Ciudad de México.- El presidente López Obrador ha afirmado que la refinería de Dos Bocas estará terminada en nueve meses. Sería un logro extraordinario. Ojalá lo consiga con niveles adecuados de calidad.

Ha dicho también que, con esta nueva refinería, la de Deer Park en Texas y la modernización de otras, México dejará de importar gasolinas. Eso es más difícil. En julio de este 2021 solo Pemex importó 389 mil 733 barriles diarios de gasolina. A esto habría que sumar 119 mil 222 de diésel y 47 mil 904 de turbosina (SIE). Nos dicen que Dos Bocas tendrá una capacidad de refinación de 340 mil barriles diarios. No alcanza. También AMLO anunció que pondrá un tope a la producción de petróleo crudo para nada más cubrir el consumo interno. Eso preocupa más.

¿Cuál será el costo? Probablemente muy alto. La refinación le ha generado fuertes pérdidas a Pemex, mientras que el crudo ha sido muy rentable. Si ahora Pemex se concentra en gasolinas, y limita su producción de crudo, sus pérdidas se profundizarán.

El presidente afirma que, si México es autosuficiente en gasolinas, "vamos a mantener abajo los precios de la gasolina. No va a haber nunca más gasolinazos". Me parece que no entiende cómo funciona el mercado. Los precios de la gasolina se definen en buena medida por las cotizaciones internacionales del petróleo. Si el crudo sube y México mantiene artificialmente bajos los precios de la gasolina, generará un injusto subsidio a los ricos, los dueños de vehículos privados, y creará un incentivo para aumentar el uso de la gasolina y las emisiones de contaminantes.

Algunos países han mantenido los precios de la gasolina artificialmente bajos por razones políticas. El caso extremo es Venezuela que, desde hace décadas, registra los niveles más bajos del mundo: dos centavos de dólar por litro el 21 de agosto contra 83 en Estados Unidos (tradingconomics.com). Estos precios han llevado a quiebra a Petróleos de Venezuela (PDVSA), pero no han enriquecido a la población. Al contrario, Venezuela, que en un momento fue el país más rico de Latinoamérica, es hoy uno de los más pobres.

Los gobiernos que subsidian las gasolinas lo hacen para comprar votos. Las alzas de combustibles son sumamente impopulares. El gasolinazo de enero de 2017 provocó violentas protestas contra Enrique Peña Nieto y llevó al presidente al nivel más bajo de aprobación, 17 por ciento, no solo de su sexenio sino de todos los gobiernos desde que tenemos encuestas. El presidente francés Emmanuel Macron creó un "impuesto ecológico" en 2018 que elevó el precio de la gasolina, lo cual provocó las violentas protestas de los "chalecos amarillos" que lo forzaron a cancelar el gravamen.

Lo ideal es que los precios se muevan libremente por la oferta y la demanda. Subsidiarlos es injusto y económicamente insostenible, elevarlos en exceso afecta la competitividad. En México pagamos 1.01 dólares por litro, 22 por ciento más que en Estados Unidos, lo cual nos hace menos competitivos.

Prometer no subir las gasolinas es colocarle una peligrosa camisa de fuerza a la economía. Si el presidente quiere reducir los precios debe fomentar la competencia interna, pero su gobierno está haciendo exactamente lo contrario al fortalecer el monopolio de Pemex. Los precios libres son el mecanismo más eficiente para asignar bienes en una economía. La autosuficiencia no solo no ayuda, sino que suele subir los costos y, por ende, los precios. Son principios básicos de economía.

Arrumbados

La secretaria de Cultura Alejandra Frausto informó ayer que en este gobierno se han repatriado cinco mil 149 bienes arqueológicos e históricos. Los bienes repatriados, sin embargo, suelen terminar arrumbados en bodegas con un cuidado negligente. Si queremos realmente preservar y promover nuestro patrimonio cultural, eliminemos las restricciones a su comercio.

Twitter: @SergioSarmiento