Opinion

Réquiem por Ayoloco

.

Arturo Limón D.

domingo, 25 abril 2021 | 05:00

La Madre Tierra no necesita sólo un día de conmemoración anual el 22 de abril, sino una vida de entendimiento y atención permanente

La extinción de un glaciar, es un despojo de vida de nuestro planeta, es como dejar de beber interiormente permitiendo que el abrasador sol nos consuma, es romper un equilibrio prístino de la vida que millones de años crearon, es morir viendo morir una fuente de vida que en su solidificación hace permanecer su valor como fuente literal de vida en el agua congelada. 

Así ver morir en la panza  de la llamada Mujer Dormida al glacial Ayoloco, es una señal de alerta que la Madre Tierra representada en ese emblemático volcán deja de generar la vida de su humedad para los valles circundantes a él, nada bueno presagia este momento, que por fuerza, nos obliga a dos cosas REFLEXIONAR Y ACTUAR A FAVOR DE LA MADRE TIERRA,  ANTES DE QUE SIGA SIENDO TARDE.  G.A.L.D.

LA UNAM SIEMPRE PRESENTE

Se da aquí una crónica de cómo estamos perdiendo la vida en el agua, particularmente en un espacio que es lo más alto del altiplano central de nuestro querido México veamos; “Un glaciar vivo es un eslabón fortísimo en la cadena que sostiene la vida humana, y cuando uno muere, ésta se debilita de manera irremediable. Ritualizar la muerte del Ayoloco es una invitación que un equipo de la UNAM nos hace para informar, sensibilizar y concientizar sobre la importancia de estas maravillosas masas de hielo y nieve.

Investigadores de la UNAM y el equipo de montañismo subirán al volcán Iztaccíhuatl para colocar una placa que declara extinto al glaciar Ayoloco, ubicado en el centro de esta montaña en la parte conocida como la “panza” de la mujer dormida.

El Ayoloco era uno de los pocos glaciares permanentes en México, aunado al que había en el Popocatépetl, así como el Citlaltépetl, o Pico de Orizaba, y que tuvo un decrecimiento acelerado en los últimos años debido al fenómeno de calentamiento global, según expresó Hugo Delgado, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.

El equipo colocará una placa de acero en el lugar que albergaba al glaciar, además que en el lugar, se leerán poemas en torno al fenómeno, por parte de la directora de Literatura y Fomento a la Lectura de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, Anel Pérez, quien también forma parte del equipo de montañismo universitario.

Para Delgado Granados, también exdirector del Instituto de Geofísica, la desaparición de los glaciares impacta directo en el ambiente, desde cambios en el clima local dado que al quedar la roca desnuda, en lugar de reflejar el sol, lo absorberá, lo que podría resultar en un aumento de temperatura y un cambio del clima en las cumbres.

Esta situación es irreversible y afecta de manera directa a los humanos, señala Delgado Granados, y comenta que debemos cuidar el ambiente, pues éste es el que puede hacer que las condiciones sean inhabitables para el género humano, lo que podría llevar a la extinción de la especie: El mundo seguirá existiendo, pero nosotros ya no tendremos condiciones para habitarlo, y por lo tanto hay que procurar conservar el ambiente para las generaciones que nos preceden, termina el investigador”.

Ante esta reseña, es justa la reflexión  y la pregunta, ¿nos encaminamos hacia una extinción?

Porque un cambio así de aparentemente leve pareciera llevarnos a un camino sin retorno, ya que;   

Detrás de la pérdida de la biodiversidad está el impacto del ser humano en los ecosistemas marinos y terrestres. Algunas de las causas son:

  1. El calentamiento global: el aumento de la temperatura del planeta provoca que haya especies que desaparezcan o que tengan que migrar a zonas menos cálidas para poder sobrevivir. Un claro ejemplo es el oso polar, cuya población se está reduciendo de forma alarmante por la pérdida de hielo en las regiones polares.
  2. La deforestación, agricultura y ganadería intensivas: la transformación de ecosistemas muy ricos en biodiversidad, como las selvas, en grandes extensiones agrícolas y ganaderas destruyen el hogar natural de miles de especies animales y vegetales.
  3. La sobreexplotación de recursos: extraer recursos a una velocidad superior a la de su reposición o regeneración, dificultando la vida. Un ejemplo es la sobrepesca o la pesca pirata que agota los recursos pesqueros.
  4. La introducción de especies invasoras: que transmiten enfermedades nuevas a las que no están acostumbradas las especies autóctonas o, incluso, se alimentan de ellas.
  5. La contaminación: pocos organismos vivos pueden vivir en suelos, aguas o aires contaminados.

LAS EXTINCIONES, FECHAS Y RAZONES

Todo esto entendámoslo,  nos lleva  lo que algunos llaman la sexta extinción y ustedes se preguntaran cuáles han sido las previas cinco extinciones masivas registradas, veamos. 

I. Extinción del Ordovícico, hace unos 445 millones de años generó la desaparición de especies: 60-70%

Causa probable: periodo glaciar corto pero intenso

II. Extinción del Devónico: hace 360 y 375 millones de años, desapariciones de especies: hasta 75%

Causa probable: agotamiento del oxígeno en los océanos.

III.Extinción del Pérmico: hace unos 252 millones de años, desapariciones de especies: 95%

Causas probables: impactos de asteroides, actividad volcánica

IV.Extinción del Triásico: hace unos 200 millones de años,desapariciones de especies: 70-80%

Causas probables: múltiples, el debate sigue abierto

V.Extinción del Cretácico: hace unos 66 millones de años, desapariciones de especies: 75%

Causa probable: impacto de un asteroide

COROLARIO

Es difícil saber con certeza  si caminamos hacia la sexta extinción, pero sí es tiempo de cobrar consciencia de nuestra dimensión de acciones en el planeta, la muerte del glacial Ayoloco ha sido aquí  un buen referente para pensar en ello, recomiendo a quien lea este artículo, vea también el documental  titulado; Seis grados que podrían cambiar el mundo, quizás éste les dé mayor claridad sobre el tema,  https://www.youtube.com/watch?v=vzPqP5GLY_A

(1)Fuentes: National Geographic, Enciclopedia Británica, estudios científicos.