Opinion

Reyes, Bazán y los pocos que aún quedan pelean por el PRI

.

Nicolás Juárez Caraveo
domingo, 12 mayo 2019 | 05:00

En la elección de la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional las dirigencias locales pelean el liderato, en una confrontación de grupos dejando de un lado el bien común que hoy por hoy urge en las filas tricolores.

A muy pocos días de que se autorizó la elección abierta a la militancia en ese partido, a nivel Chihuahua ya se develaron las cartas,  y todos van en una lucha sin cuartel por la dirigencia estatal y claro está, por las candidaturas para el 2021.

“Alito”, Narro e Ivonne no se pueden quejar de falta de apoyo en la entidad;  en pocos días ya demostraron la lealtad que les tienen, en eventos inéditos donde queda claro que el viejo PRI terminó, ya nadie puede jactarse de arrastrar a las masas y dominar la política dentro y fuera del partido.

Es claro que Chihuahua nunca ha “pintado” en la grilla nacional, en otras palabras, por más que se desgarren las vestiduras de lo que pase aquí, poco efecto tendrá, menos un algún impacto a nivel nacional.

Por ello los apoyos a los 3 principales contendientes por la dirigencia nacional por sí mismos carecen de importancia, sino se observa la guerra sin cuartel que se ha desatado ya meses atrás por la dirigencia estatal y el control de las próximas candidaturas.

Independiente de la necesidad de hacer un análisis a profundidad de los tres punteros a la presidencia, Alejandro “Alito” Moreno, José Narro e Ivonne Ortega, ahora lo interesante es discernir el cómo se mueven los grupos locales.

Con el gobernador de Campeche Alejandro Moreno se la juega el dirigente estatal del PRI y diputado local Omar Bazán  y llega junto con un exgobernador; Patricio Martínez quién será la cabeza visible de “Alito”.

Si bien es cierto que el exgobernador Martínez García no cuenta ya con una estructura partidista, no se le puede negar su liderazgo, aquí el problema es la gran cantidad de enemigos y resentidos con la dirigencia estatal.

En otros años, que el presidente del Comité Directivo Estatal se pronunciara tan abiertamente por un candidato hubiera sido motivo suficiente para casi declarar al estado “territorio” de “Alito”, pero las cosas son muy distintivas y la gran cantidad de contrarios que arrastra Omar Bazán son suficientes para anticipar el rechazo.

Por lo pronto ya empezó como un verdadero dolor de cabeza para Omar Bazán el apoyo abierto que está dando a este candidato, lo que debería orillarlo a tomar una decisión más contundente, buscar la manera de lavarse las manos y dejar la elección libre, una alternativa que parece no está interesado en tomar.

José Reyes Baeza ha decidido quemar barcos con José Narro, paradójicamente el candidato de más edad pero que representa a las nuevas ideologías político sociales que han dominado en el PRI en las últimas décadas, y que para algunos son estas ideas neoliberales que lo tienen en el tercer lugar.

El exgobernador Reyes Baeza inició sólo con sus incondicionales, un grupo de priistas que se han mantenido bajo su sombra desde la gubernatura y más recientemente en la nómina del ISSSTE, y quienes se han acercado al Doctor Narro lo hacen por su propio interés y necesidad de espacio político. En otras palabras quienes andan apoyando al que dicen es el candidato oficial lo hacen por su propio interés, no por compartir provecho con el denominado grupo Delicias.


La visita del día de ayer de José Narro a Ciudad Juárez fue una muestra de que ya nadie convoca a las figuras políticas, en un claro contraste entre unos pocos que buscan regresar y caras nuevas sobre todo de jóvenes que ojalá hoy sí tomen en cuenta.


Por otra parte a Ivonne Ortega, hasta el momento quien lidera su apoyo en la entidad es el excandidato Enrique Serrano, mismo que desde la derrota de 2016 se había retirado pero hoy regresa a visitar los liderazgos de la entidad.

Serrano se ha topado con la triste realidad; aquellos que le habían jurado lealtad hoy van por sus propios intereses, donde muchos ya han migrado rumbo a Morena y no les interesa participar en el partido que años anteriores les dio posiciones y poder.

La primera reunión en busca de apoyo fue con sus excompañeros diputados, y el resultado le mostró que debe trabajar sólo con lo que el mismo ha construido, un grupo compacto de priistas que aún desean participar, que buscan espacios.

Bajo este panorama diverso, fraccionado y encontrado inicia el proceso de elección dentro del PRI, en Chihuahua llega tarde porque la elección a gobernador ya se encuentra a la vuelta de la esquina.

Bien harían todos priistas de aprovechar este tiempo para verdaderamente recontarse con la base, con las personas que aun son leales a las siglas tricolores, en lugar de enfrentamientos de grupos que lo llevarán de nuevo a la derrota.  .