Opinion

Roma/AMLO

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G. Arturo Limón D.
domingo, 03 marzo 2019 | 01:50

Dedicado al genial Alfonso Cuarón que en su creación Roma logra lo que es más difícil en literatura y cinematografía, ser universal en lo local. Para él y los que le acompañaron en la búsqueda de lograr el sueño que cristalizó con sus tres premios Oscar, por la dirección, la fotografía y por primera vez que una película mexicana gana por película extranjera, todo esto fue, ganado a pulso.
Enhorabuena.
HISTORIA Y MEMORIA
Justo con este título publique aquí, el año pasado (junio 6 del 2018) con motivo de recordar los 47 años de la tarde de aquel jueves de Corpus que jamás olvidaré, y cómo olvidar una tragedia tan singular, nunca, decía entonces y digo ahora que la memoria, es nuestra historia, y aquí la retrotraigo hoy para hablar de ese nudo temático que el entonces niño Alfonso Cuarón y un servidor en ese entonces siendo un joven universitario, recién ingresado a la UNAM y deseoso de retomar la calle después del 68 acudí a esa cita con la historia, que aquí refiero como memoria evocada por la magistral película de Roma que además de su belleza me trajo esta evocación.
PROEMIO
Nunca olvidaremos a un joven muerto o dañado por la infamia del lucro del poder, yo estuve ahí en el bando de los agredidos, sé de ese dolor y lo recuerdo. Por eso hoy a  47 años de ese lamentable hecho, rindo no sólo un tributo a los jóvenes caídos ahí, sino a los que levantándonos del golpe hemos sido capaces de guardar memoria y no olvidar el golpe, para mantenernos en la lucha contra los que entonces dije y hoy sostengo, son los peores agitadores y males que azotan a nuestro pueblo, hambre, ignorancia, corrupción impunidad y miseria.
Contra ellos y no contra nuestros hermanos así sean de partidos diferentes, es que ha de ser nuestra lucha, es hora de sumarnos en unidad para salvar a la nación.
(Aquí pido solidaridad con la tarea de nuestro presidente SI, EL DE TODOS, Andrés Manuel López Obrador que ayer estuvo aquí dando lecciones de grandeza en esta diversidad democrática  que se vive hoy en México).
ASÍ FUE
DURA LA HISTORIA Y TERCA LA MEMORIA todo vuelve y se asienta como permanente, en esta semana y justo hoy es obligada la dura anécdota de la fecha de hoy 10 de junio recordamos el de aquel de 1971 donde por una pugna por el poder al más alto nivel en el país, los jóvenes nos vimos envueltos en una lucha ajena, que sin embargo costo varias vidas, (como siempre indefinido el número) pero que por su valía, toda vez que fue la primera vez que se tomaba la calle después del fatídico 12 de octubre de 1968 y la también imborrable Noche de Tlaltelolco, todo lo cual nos obliga a traer a la memoria ese hecho y otros que han sucedido más recientemente y que resultan tan trágicos que nos duele el reseñado por Cuarón en Roma aquel 10 de junio del 71).
Para quienes son muy jóvenes referiré lo que sucedió ese 10 de junio, llamado Jueves de Corpus por coincidir en esa fecha tal celebración para no sólo acudir a la memoria recurriré a Wikipedia y su historia, aquí la reseña de 3 fragmentos de su crónica: “LA MARCHA
Comenzaría en el Casco de Santo Tomás y recorrería las avenidas Carpio y de los Maestros para salir a la Calzada México-Tacuba para finalmente dirigirse al Zócalo capitalino. Las calles que desembocan a la Avenida de los Maestros estaban bloqueadas por granaderos y agentes policiacos, los cuales impidieron el paso de los estudiantes. Asimismo, también había tanques antimotines a lo largo de Av. Melchor Ocampo junto con transportes del ejército, los cuales se ubicaban cerca del colegio militar y transportes de granaderos en un enorme contingente policíaco en el cruce de las avenidas Melchor Ocampo y San Cosme.
Un grupo de choque entrenado por la Dirección Federal de Seguridad y la C.I.A., (más se conocerá ahora que los archivos de la nación,  sean consultados como se ha indicado esta semana ya que será posible).
Este grupo  conocido como "Los Halcones", los cuales vinieron en camiones y camionetas grises y transportes de granaderos, atacó brutalmente a los estudiantes desde las calles aledañas a la Avenida de los Maestros después de que los granaderos abrieran sus filas. Los paramilitares venían armados con varas de bambú, palos de kendo y porras, por lo que en un principio fueron fácilmente repelidos por los estudiantes. En un contraataque, los Halcones agredieron a los manifestantes una vez más, esta vez, no sólo con sus garrotes, sino con armas de fuego de alto calibre .2. Los estudiantes, por su parte, intentaron inútilmente esconderse de los jóvenes armados. La policía no intervino y permaneció como espectadora permitiendo la masacre.
El tiroteo se prolongó por varios minutos, durante los cuales algunos transportes daban apoyo logístico al grupo paramilitar, dotándolo con armas y transportes improvisados, como lo fueron automóviles privados, camionetas, patrullas policíacas e incluso una ambulancia de La Cruz Verde. Los heridos fueron llevados al Hospital Rubén Leñero, pero fue inútil, pues los Halcones llegaron al nosocomio y allí dieron remate a los jóvenes aún en el quirófano, además de intimidar a los internos y al personal médico. El número de muertos fue cercano a 120, entre ellos un muchacho de catorce años: Jorge Callejas Contreras.
Esa misma noche, elementos del ejército resguardaron el Palacio Nacional y el entonces presidente, Luis Echeverría, anunció una investigación sobre la matanza y afirmó que castigarían a los culpables. Alfonso Martínez Domínguez, regente de la ciudad, y Julio Sánchez Vargas, procurador general, negaron que hubiera Halcones; y los jefes policíacos culparon a los estudiantes de haber creado grupos extremistas dentro de su propio movimiento, quienes finalmente habrían atacado a sus compañeros. Pasó una semana hasta que el coronel Manuel Díaz Escobar (entonces subdirector de Servicios Generales del Departamento del Distrito Federal) aceptara que los había, pero no los involucró en la masacre.
El alto número de periodistas agredidos y de evidencia gráfica de los sucesos logró que la prensa contradijera la versión oficial del gobierno y aceptara la existencia del grupo. Martínez Domínguez entregó su renuncia a Echeverría el 15 de junio pues estaba convencido de que los manifestantes habían sido provocados, entre otras cosas, para que el gobierno tuviera un pretexto y se deshiciera de él. Así y todo, durante años, Martínez Domínguez recibió el apodo popular de "don Halconso" (ya que formalmente se le conocía como don Alfonso), en alusión a la Matanza del Jueves de Corpus.
LA TERCA MEMORIA
Recuerdo las escenas y la realidad de esos días, nada era más doloroso entonces que ver morir impunemente a los jóvenes,  por ello recuerdo con gratitud al maestro José Pages Llergo quien me hizo favor de publicar en el mes de julio en la revista Siempre un artículo  que por motivo de esa masacre escribí, mayormente en ánimo de esperanza,  titulado Diálogo con mi hermano que él le adiciono Luis Echeverría, decía entonces  mi sentir y lo creo ahora a 47 años  después lo siguiente que era un exhorto a los jóvenes; TE INVITO A LUCHAR pero nuestra lucha no será contra los cuerpos militares y policiacos, no será contra esos hombres que son parte de nosotros mismos, que comparten en muchos casos nuestros ideales e intereses. Entre ellos y nosotros sólo existe una barrera, la realidad de nuestra lucha, ¿Porta un uniforme? ¿percíbe un sueldo? ¡es verdad! Sin embargo detrás de ellos esta una familia, criaturas cuyo único sostén es él, no te invito a una lucha fratricida, ni a dejar hogares sin padre.
Te invito a una lucha en un lugar llamado Sierra Tarahumara, Selva Lacandona, Valle del Mezquital, Ciudad Netzahualcoyotl, en sí, a tu lado, en tu patria, en tu familia, una lucha contra los peores enemigos y agitadores de todos los tiempos LA INDIGENCIA, EL HAMBRE, LA MISERIA Y LA IGNORANCIA, contra ellos debe ser nuestra lucha, contra ellos que son principales aliados de los causantes de nuestro pueblo y de la humanidad.
Vamos joven amigo, pongamos toda nuestra pujanza por rescatar a los niños lacandones y tarahumaras de la ignorancia, vamos a fundirnos con ellos en una lucha contra eso enemigos comunes… (*)
Fue muy impresionante ver ese artículo  publicado el 14 de julio de 1971 en la revista Siempre donde reseñaba lo que me sacudió ese 10 de junio, que marcó mi vida, desde entonces sabía que había un cauce para cambiar al país y este era la educación y no las armas, por ello dedique mi vida a esta tarea, verme a mis 19 años al lado del Maestro Renato Reduc, del  comentarista  de Televisa por décadas Jacobo Zabludovsky y del inolvidable Maestro Pages Llergo,  que de  esa manera dio cauce a una  expresión de rebeldía que se reflejaría de mi parte, aun años después ya que como señalé antes quien era presidente de la nación era Luis Echeverría y tenía como secretario de Gobernación a Mario Moya Palencia quien 4 años después nos fue propuesto para ser nuestro padrino de generación a lo cual una docena de compañeros y quien esto escribe nos negamos y enviamos al Comandante Fidel Castro el líder cubano nuestro diploma de graduación como sicólogos de la UNAM egresados en 1975  y amablemente nos lo firmó, esto último no es sólo una anécdota, es como el artículo que apareció publicado, un verdadero desafío de vida a la que he deseado ser leal a estos años en que sigo creyendo en la educación, el servicio y el amor a México son causas por las que, valía y  vale la pena vivir.
COROLARIO
Decía en junio del 2018, lo siguiente:
“Estamos lejos del junio de 1971, pero estamos cerca de julio 1 del 2018, pensemos al votar que Andrés Manuel López Obrador es la opción para acercarnos a la lucha contra esos flagelos que he citado que encarnan a los reales enemigos de la sociedad hambre, ignorancia, corrupción miseria e impunidad y que lastiman con su ser al pueblo y particularmente de la juventud que tanto valor tiene para nosotros”.
Y digo ahora, marzo 3 del 2019
Enhorabuena por el triunfo de Andrés Manuel y de su tarea de gobierno que ayer dejó confianza en la esperanza que su solo paso genera en las personas, desde los cientos de viajeros que cualquier madrugada como la de ayer  en la Ciudad  de México lo abordan al verlo ir a tomar su vuelo en un avión comercial,  así sea para solcitarle una foto con él, darle un saludo o hacerle una petición o un comentario, verlo interceder frente a un auditorio que desea desbordar sus emociones contra un gobernador local así sea en Durango o en Chihuahua y reconocer expresando  que la disensión es parte de la relación en una sociedad democrática, da gusto verle bajar de templete  donde ha dado un discurso de resultados a menos de 100 días de gobierno y ofertar un futuro esperanzador por lo que viene, verlo bajar para fundirse  dialogando lo mismo con las  jóvenes tehuques rarúmuris en un saludo y una foto, que para enfundarse una camiseta de un equipo deportivo  de beisbol o usar un sombrero que alguien amablemente le obsequia,   y por último darle seguimiento  observando el ir de la gente con él por más  de cinco calles, al despedirlo a la par que quieren quedarse con él, y constatar cómo los  ciudadanos le expresan su admiración y cariño, vale la pena ser testigo de ello.
ADELANTE ANDRES MANUEL COMO TE DIJE UNA VEZ,  ME DARÁ GUSTO CONSTATAR  QUE LE PEGASTE A LA LUNA, ESTAMOS EN DEUDA.
(*) G. Arturo Limón D., Diálogo con mi hermano Luis Echeverría Revista Siempre número 942 julio 14 de 1971.