Opinion
Crónicas de mis Recuerdos

Se inaugura el telégrafo en Chihuahua

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/ En la gráfica se observan los portales de “La Despedida” (actualmente Alsuper Lerdo y La Antigua Paz), donde se despachó el primer telegrama hacia el antiguo Palacio de Gobierno hoy Museo Casa Juárez.
/ El telégrafo, una potente herramienta de comunicación del siglo XIX.
/ Antiguo Palacio de Gobierno de Chihuahua, hoy Museo de la Lealtad Republicana, Casa Juárez

Oscar A. Viramontes Olivas

domingo, 07 febrero 2021 | 05:00

Hoy expondremos un acontecimiento muy especial cuando nuestra ciudad se engalanó al tener por primera vez comunicación con el telégrafo, revolucionando las comunicaciones de ese tiempo. Corría el año de 1870 y en Chihuahua no se conocía aún este poderoso medio de comunicación de gran importancia para la comunicación de la humanidad en los momentos más trascendentes.

Las noticias urgentes que llegaban a la ciudad de Chihuahua procedente del resto del país y de todo el mundo se conducían por los llamados “propios” y naturalmente se recibían con un considerable retraso. Hoy en día los medios de comunicación nos informan al momento una serie de acontecimientos que se presentan en el mundo y lo más sorprendente es que se pueden trasmitir en el instante en que se está desarrollando; todo esto se puede trasmitir por la televisión, la radio, el internet y los diarios escritos que existen en la actualidad; seguimos enterándonos del desarrollo de los acontecimientos más sensacionales y de mayor interés que tienen en tensión al mundo, sí, los medios han hecho la diferencia.

Cabe pues considerar el entusiasmo de los chihuahuenses cuando se enteraron que estaban próximos a conocer en la ciudad el prodigio del establecimiento del telégrafo y por supuesto, el alboroto que empezó a generarse cuando fue inaugurado el primer tramo. Por muchos días no se habló en Chihuahua de otra cosa que no fuera sobre esta novedad tecnológica y no fue hasta el jueves 2 de marzo de 1876, día fijado para la inauguración del primer tramo de cables y postería que se terminaría precisamente entre lo que era “La Despedida” (hoy Alsuper Lerdo) y el antiguo Palacio de Gobierno (actualmente Museo Casa de Juárez). Gran número de personas notables de la ciudad se estaban congregando para presenciar este gran acontecimiento. Un buen número de invitados tenía el señor don Félix Maceyra prominente ganadero y empresario hacia su casa situada cerca de “La Despedida” y otros invitados del otro lado de la ciudad por el señor Gobernador del Estado, el entonces licenciado Antonio Ochoa dentro del salón de recepciones del referido palacio.

Como lo saben los viejos y también lo entendemos quienes les vamos siguiendo los pasos precipitadamente sin que nadie nos pueda detener en la veloz carrera por la que los años implacables nos arrastran en la resbalosa pendiente y donde muchos jóvenes lo ignoran. “La Despedida” fue un edificio muy querido por todos los chihuahuenses de otros tiempos y para los que guardaban grandes y gratos recuerdos que además, apreciaban una serie de arcos de su fachada que se levantaba airosos entre enormes arboledas frente a lo que era la alameda Santa Rita y al lado después, se construyera el parque Lerdo de Tejada y el paseo “El Porvenir” en el mismo sitio donde hoy se hallan las elegantes residencias que en 1904 o 1905, no lo recuerdo bien, hizo construir el señor don Enrique C. Creel que tanto se preocupó por la belleza de la ciudad de Chihuahua. Se llamó “La Despedida” porque de allí partían las carretas o diligencias tanto al norte como al sur del estado de Chihuahua y más allá; donde los buenos moradores de esta ciudad acudían acostumbrados a transitar entre las estaciones para despedir a sus parientes y amigos que salían de viaje. 

Aquella tarde del 2 de marzo de 1876, gran número de damas y caballeros conversaban animadamente y saboreaban el refresco ofrecido con toda amabilidad y su acostumbrada sencillez por parte de la señora doña Concepción Bear de Maceyra en espera de que llegara el momento en que fuese despachado el primer telegrama que inauguraría la línea. El alma que motivaba las conversaciones como siempre estaba en manos de la señora Concepción Maceyra Durán, famosísima por su ingenio y gracia al conversar y encontrar el lado gracioso del mundo, porque con la mayor naturalidad solía ser  tan acomedida y atinada que todo mundo la escuchaba. Fue así que se llegaron las 4:45 de la tarde ante el alboroto y entusiasmo de los presentes, cuando el momento del comienzo y funcionamiento del pequeño aparato trasmisor con el primer mensaje enviado, el cual versó de la siguiente manera: “Telégrafo del Supremo Gobierno. Telegrama. Depositado en “La Despedida” el 2 de marzo de 1876. C. Gobernador del Estado Lic. Antonio Ochoa. Palacio de Gobierno. ¡Paso al Progreso! La corriente eléctrica está en mi casa y lleva a usted un apretón de manos. ¡Viva México!”. Esto lo firmaba el señor don Félix Maceyra.

En cambio en el salón de recepciones del Palacio de Gobierno (hoy Casa Museo Juárez), fue recibido el telegrama, el primero que se trasmitía en Chihuahua con intensos aplausos del señor Gobernador del Chihuahua Ochoa y de todas las personas que se habían congregado en el reciento de los poderes estatales. Inmediatamente el licenciado Ochoa contestó a don Félix Maceyra en los siguientes términos: “Chihuahua, marzo 2 de 1876. Sr. D.J.F. Maceyra, “La Despedida”. Recibí sus afectuosos saludos que fueron conducidos por la primera corriente eléctrica construida en el Estado, juntamente con la ilustrada apreciación de Ud. por estar entre nosotros con uno de los inventos más asombrosos de la inteligencia humana del siglo XIX. ¡Que el benéfico proyecto sea cuanto antes concluido con la debida cooperación de todos los buenos chihuahuenses!” Se brindó luego tanto en La Despedida como en el salón de recepciones del Palacio de Gobierno, un coctel por tan feliz acontecimiento y por el hecho memorable que había tenido lugar en Chihuahua. Después se siguieron cruzando entre uno y otro lugar los siguientes y curiosísimos mensajes que al recibirse, fueron comentados regocijadamente y acogidos con demostraciones de alegría y júbilo, muy celebrados por las personas presentes que oyeron su lectura. 

De “La Despedida” se dirigirían los siguientes mensajes: “Sr. Víctor de la Garza y Palacio -El señor de la Garza y Palacio, era diputado y redactor responsable del periódico oficial del Palacio de Gobierno- En alas de los vientos, compadre lo saludo y ante tan prodigio, mí número queda mudo; concepción Bear de Maceyra. Rúbrica”. Por su parte, el señor don Félix Maceyra se dirigió a don Juan Manuel Asúnsolo: “El rayo prepotente sumiso está en mis manos, llevándole obedientemente salud al mundano”. Para los señores don Enrique Gosch, al señor Fiscal del Juzgado del Distrito y al Jefe Político el señor don Patricio Gómez Del Campo, respectivamente los que copio a continuación: “Telégrafo está en su casa, recibida por él. Un saludo y conteste… El telégrafo en mi casa me permite saludar a usted en alas de relámpago… El telégrafo toca las puertas, ahí va este saludo”.

Las señoras no se quedaron atrás y doña Concepción Bear de Maceyra dirigiría a la señora doña Refugio Pareja de Jaques uno que dice así: “Sí tú te extrañáis dando tus melodiosas notas al viento, yo me siento sublime mandándote éste saludo en alas del relámpago”. Para corresponder la señora doña Dolores L. de Hierro, muy respetablemente matrona, esposa del licenciado don José Hierro que había estado casada en primeras nupcias con el señor general don Esteban Coronado, envió desde Palacio este mensaje a la señora Maceyra: “Mi querida amiga, con el positivo placer he visto el progreso que marea el 2 de marzo de 1876 y me congratulo con México y a ti, te felicita tu amiga Dolores de Hierro…”

Durante muchos días los habitantes de esta ciudad se divirtieron enviándose unos a otros mensajes desde “La Despedida” hasta el Palacio de Gobierno, los que eran entregados en el domicilio de la persiana a quien se dirigían y recibidos siempre en grandes demostraciones de entusiasmo. Era un acontecimiento trascendente recibir un mensaje y el caso, se refería a quien quería repetirlo cuando uno llegaba, se comentaba y discutía con calor su contenido.

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violioscar@gmail.com

Maestro-investigador-FCA-UACh

Fuentes de Investigación: 

Archivo Histórico de la Ciudad de Chihuahua.

Lorenzo Arellano Schetelig.

Walcon Fawcety, Washington City