Opinion

Seamos prudentes

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Yuriria Sierra

miércoles, 24 marzo 2021 | 05:00

Ciudad de México.- Desde que inició la jornada de vacunación en México, si algo ha sido evidente, como en el resto de los temas que se deciden en las oficinas en Lieja, es la falta de información. No hay claridad en las instrucciones ni para recibir una vacuna. En diversos estados del país inició la inmunización y no importó si los adultos mayores llegaron sin su registro del portal que tardó tres días en funcionar. Lo mismo ocurre con las instrucciones para después de la vacunación.

Ya la ciencia se ha encargado de aclarar lo que sucedió, por ejemplo, con los casos de trombosis en pacientes que recibieron la dosis de AstraZeneca. Ya la OMS y diversos organismos dedicados a la evaluación de medicamentos han dado por buena su eficacia. Son más los beneficios que los riesgos, afirmaron hace unos días, y el lunes otro estudio validó su efectividad. Pero en México, el manejo de la emergencia sanitaria ha sido todo menos un trabajo coordinado. Si en la CDMX la vacunación transcurre entre bailes y porras, en Jalisco avanza, es un decir, entre larguísimas filas. Cada entidad sumergida en un propio caos. El manejo de la información, también.

Si uno entra a los portales oficiales del gobierno de México y busca un apartado sobre “qué hacer tras recibir la dosis de 

Covid-19”, se va a quedar con la duda, porque no existe tal. Y estos tendrían que ser datos en circulación a través de una robusta campaña nacional:

Usted, sí, usted, que ya recibió una primera dosis contra Covid-19, debe seguir cuidándose como si no la tuviera. Porque la vacuna no exenta a nadie de un contagio, pero sí previene que éste no se desarrolle a tal grado que ponga en peligro nuestra vida. Las inmunizaciones que ya se han utilizado en México requieren dos dosis. Ninguna de éstas podrá protegernos con su máximo de eficacia hasta que el cuerpo esté por completo adaptado al nuevo agente. Me explico, según la calendarización para pacientes que recibieron la dosis de Pfizer en un hospital en Colorado, tras la primera inyección, el cuerpo comenzará a generar algún grado de protección hasta el día 12, el refuerzo debe ser aplicado a los 21 días; pero será hasta el día 29, después de la primera inoculación, que el cuerpo podrá estar en condiciones de seguridad frente al virus. Mientras todo esto ocurre, el cubrebocas, la sana distancia, el aseo de manos y el uso de gel antibacterial deben seguir siendo nuestros aliados.

¿En qué momento las autoridades pondrán a circular esta información? ¿Cuántos contagios más van a esperar? Hay personas que están siendo ingresadas a hospitales por síntomas de coronavirus, porque nadie les explicó que debían mantener los cuidados tras recibir su primera dosis de vacuna. Viene la Semana Santa, ya cumplimos un año en pandemia, estamos por llegar a los 200 mil muertos oficiales, independiente a las omisiones de las autoridades de Salud, también depende de nosotros que esto se controle y que una tercera ola no nos obligue a paralizarnos otra vez. “Está en nuestras manos (...) seamos prudentes unas semanas más…”, sentenció el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, con más sensibilidad que quien se paseaba por la Condesa aún contagiado de Covid-19. Importa, no sólo por lo evidente, sino porque también debemos aprovechar que las vacunas que ya se aplican se aprovechen al máximo y no sólo sea un pretexto mal entendido para retomar el ritmo. Con un índice de vacunación en México de 4.3 por cada 100 habitantes, las medidas de contención son lo único que verdaderamente puede protegernos.