Opinion

¿Seguir la confrontación o dedicarse a gobernar?

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José Díaz López

sábado, 10 julio 2021 | 05:00

Cuentan los hechos de la jornada electoral, que uno de los factores principales de la victoria de Maru Campos fue el enorme desprestigio del gobernador Corral. Y por eso, ante los 5 años del gobierno de Corral tirados a la basura, los electores determinaron que con Maru Campos existe la forma de enderezar el rumbo estatal. Fueron cinco años con Corral desperdiciados para el estado, con el pretexto de que el “Plan de Gobierno consistía principalmente en el castigo penal a César Duarte”, olvidándose totalmente de impulsar las áreas para el desarrollo económico y social. Tan mal es Corral como gobernante, que hay información y muy inquietante, de que la administración la está dejando en quiebra, muy endeudada y muy saqueada. Esto nos dice, que Corral salió peor que Duarte en todo.

Por eso es que el equipo de la transición del poder de Maru Campos trae muchos nervios y los pelos de punta sin poder dormir, ante el hecho de que están recibiendo una administración muy endeudada, sin margen de maniobra financiera y sin dinero para pagar los salarios de los empleados el fin de año. En efecto, la versión es que deja una deuda cercana a los 60 mil millones de pesos y que traen perdidos 8100 millones según las Observaciones del Órgano Auditor Federal. Ese es el problemón que enfrentará la nueva gobernadora por el mal e ilegal manejo del dinero de Chihuahua en el gobierno de Corral. Pareciera que eso, los está obligando a optar por la lógica del conflicto y la persecución penal.  

Ante tal cochinero que tiene el gobernador Corral en Chihuahua, el equipo de transición entrante se debe estar preguntando: ¿qué hay que hacer para resolverlo? 

Esta es la gran cuestión, que no deja dormir a la  gobernadora electa y a sus asesores más cercanos:  ¿Qué hay que hacer;  cómo se puede superar el batidero que deja Corral?  ¿Debe dominar la lógica de perseguir a los adversarios o se debe imponer la prudencia y la sensatez para empezar a gobernar?

¿Se debe convertir el próximo gobierno estatal en un persecutor de corralistas corruptos hasta meterlos en prisión; o se debe seguir la estrategia política en la que la gobernadora ponga todo su tiempo y dedicación en la puesta en acción de su Plan de Gobierno y los nombres y apellidos y  el monto de lo desviado, se “lo deja” a la Fiscalía como una tarea consustancial a ella, como lo es la persecución de los delitos y la integración de carpetas penales a los delincuentes corruptos del corralismo y el pago por ellos?

Si la política consiste en el arte de hacer un buen gobierno, entonces en sana lógica optaríamos por la segunda opción. 

En ese sentido, ¿entonces el equipo de transición de la gobernadora, debería dejar de pelear para que Corral le entregue la información de la situación que guarda el gobierno, para mejor ponerse a hacer posible las acciones para aterrizar desde el primer minuto de su gestión, o antes, su Plan de Gobierno? Hay buenas razones para hacerlo, como lo es entre varias, que el nuevo gobierno no debe ni puede seguir la lógica de la confrontación de su antecesor, por la sencilla razón que ya se probó fehacientemente que eso no lo quiere la población y sólo lleva al fracaso de un gobierno. Que al cabo, en su momento, ya le estarán tocando en las puertas de los funcionarios corruptos del corralismo, los citatorios penales. “El tiempo pone en orden a todas las cosas” decía Heráclito.

En esa lógica de herencias de la confrontación, el equipo de transición y Maru Campos  están llevando otras “guerritas menores” como lo son la expulsión de Corral del PAN por traidor; y defender contra viento y marea a Marko Cortés de la exigencia, entre ellos Madero y el gobernador de Querétaro entre miles, para que renuncie a la Presidencia del PAN. Y teniendo en cuenta de que Marko Cortés ya es cadáver político, púes perdió casi todo lo que tenía a nivel nacional, entonces la lealtad de Maru Campos en esa lucha ya quedó saldada y no se puede seguir obligada a defender a un cadáver político. 

Siendo gobernadora, como ya lo es, sus luchas se deben y son a nombre de TODOS los chihuahuenses, y como tal se debe a los chihuahuenses. Pero si “sienten” que es necesario desgastarse ante los gobernados, antes de asumir el poder, ellos pagarán los costos. En política todo tiene un costo.  

Además la continuación de los conflictos con Corral fuera de Chihuahua, por la defensa de Marko Cortés y su presidencia del PAN, es continuar el conflicto integral con Corral, en terrenos, que son más desgastantes para la investidura política, en momentos en que Chihuahua como estado, salió muy bien librado del encuentro con el presidente de la República. Y más, cuando es más necesario primero poner a caminar la gubernatura naciente, antes que seguir en la lógica de la confrontación y subiéndola al ring antes de nacer.  

Esa pelea por defender a Marko Cortés, podría dejársela a “otros” en representación de “Ella”.  O de plano la lógica del conflicto es irresistible con todas sus consecuencias.