Opinion
Hablando y escribiendo

Seguridad pública en Chihuahua; poder, corrupción e incapacidad

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Ernesto Avilés Mercado

domingo, 06 junio 2021 | 05:00

Una de las mayores herencias que recibiremos de la presente administración de Javier Corral, es el elevado número de delitos que diariamente se cometen de manera impune en la mayor parte del territorio estatal.

En el pasado mes de mayo, diariamente fue asesinada una mujer y en lo que va de este mes de junio, las cosas no mejoran.

El rezago en materia de investigación de los delitos del fuero común, se acumulan en los escritorios de los agentes del ministerio público, tanto por la falta de investigadores, como por la negligencia de los altos mandos policiacos, que prefieren orientar sus acciones en contra de los delitos de orden federal, como el robo de combustible y narcotráfico, en lugar de investigar los homicidios, robos y fraudes, delitos que sí son de su competencia y que requieren de acciones de investigación para resolverlos.

Como lamentable se presentó el homicidio del comandante de la AEI, Andrés Lara Durán, que se encontraba comisionado en la ciudad de Ojinaga, y quien perdiera la vida abatido por disparos de arma de fuego, cuando se trasladaba a una comunidad del mismo municipio.

Derivado de este asesinato, comenzó a circular en redes, un texto redactado por sus compañeros de la AEI, lamentando su deceso, porque deja en la orfandad a sus hijos, y acusan a Alberto García Ocaña, coordinador de la división de investigación, quien sigue mangoneando a los agentes, ordenando acciones que no están dentro de su jurisdicción, para después dejar solos e indefensos a los policías comisionados en plazas, donde sólo hay cuatro agentes.

Mencionan los nombres de los agentes que han sido asesinados, culminando con la frase: “Cuantos más quieres Ocaña; Cuantos más quieres Peniche, Cuantos más quieres Corral”.

Por otra parte, un grupo de maestros que trabajan en el sistema estatal, con residencia en Nuevo Casas Grandes, fueron convocados por la dirigencia sindical para que recogieran un material escolar en la ciudad de Chihuahua. Uno de estos maestros contaba con un vehículo grande donde cabían todos los profesores, y en un acuerdo previo, como es costumbre, le propusieron cooperar para la gasolina y que fueran todos a recoger el material.

A unos kilómetros de llegar a la ciudad, fueron detenidos por un retén de la policía estatal de caminos, quienes les ordenaron salir del vehículo y en forma separada los cuestionaron el motivo de su viaje.

Al coincidir todos, respecto de que habían aportado una cuota al profesor, su vehículo fue detenido por realizar viajes y cobrarlos en carretera federal sin contar con el permiso respectivo.

Total que para poder rescatar su vehículo tiene que pagar cerca de 50 mil pesos de multa, conforme la Ley Federal de Caminos Puentes y Autotransporte Federal.

El problema radica en que, el fiscal César Augusto Peniche Espejel, invitó a sus excompañeros de la Policía Federal para que se integraran en la policía estatal, sólo que la mentalidad de los amigos de Peniche es de perseguir a delincuentes del fuero federal y no del fuero común; no existe una identidad plena en el lugar donde prestan sus servicios, ni para quién trabajan.

La diferencia que advierten entre el fuero federal y el común es solo una: el dinero.

No es lo mismo, investigar robo de combustible, narcotráfico, que fraudes y homicidios; los reportes que se leen acerca de sus actividades son la destrucción de plantíos de drogas, incautación de pipas de combustible robado, armas y dinero.

Desconocen los procesos liderados por un Ministerio Público, donde las órdenes de aprehensión, de cateo y demás acciones deben estar apegadas de derecho; es decir, que antes de meterse a un domicilio, secuestrar bienes y detener a personas, se debe de obtener las órdenes directas de un juez y no después para tratar de arreglar el cochinero.

Estas personas, no tienen ningún tipo de arraigo en el estado, sus familias y amistades radican en otra entidad o en la ciudad de México, y terminando la administración se regresarán a su lugar de origen, con las bolsas llenas de dinero producto de las acciones de corrupción, dejando a quienes los suceda en el cargo, una larga lista de compromisos, los cuales, por supuesto no tienen conocimiento, pero además no podrán cumplirlos.

Lo anterior, forma parte de los argumentos que debemos de tener en cuenta para que este domingo 06 de junio, participemos todos en el proceso electoral con nuestro voto, porque en la medida en que nuestros candidatos alcancen una mayoría contundente e inobjetable y se conviertan en nuestros representantes, tendrán la fuerza moral y política, pero sobre todo la completa legitimación para organizar mejor nuestro sistema de seguridad, con perfiles adecuados, profesionales y sobre todo, que sean chihuahuenses y no policías corruptos importados.

Así que, no se le olvide votar este domingo, por quien usted guste, pero no deje de hacerlo.

*Integrante de la AECHIH