Señales

Dedicado a mis alumnos del seminario sobre Educación y Sociedad en América Latina, diciéndoles que las Venas de América, Toda, siguen abiertas. G. A.L.D.

G. Arturo Limón D.
domingo, 10 febrero 2019 | 00:19

La  llamada guerra híbrida que vive Venezuela ha tenido en la desinformación y manipulación mediática una de sus principales armas de combate.  Se lee y se escuchan una serie de ideas en torno a la realidad del hermano país  que advierto confunden por lo reiterado del modelo propagandístico que se usa a personas que de advertir los que aquí llamo algunas señales del actuar del imperio  no las creerían,  sin embargo a fuerza de la reiteración leemos y escuchamos mentiras que analistas que nunca han estado en Venezuela repiten tantas veces que se convierten en realidad para la opinión pública:
Decía en mi colaboración hace un par de semanas aquí que    dadas las difíciles, de verdad difíciles circunstancias, a las que ha orillado no sólo el gobierno de Trump  ahora,  sino el de Obama y antes el de Bush hijo a Venezuela, es necesaria la reflexión sobre el real problema de ese hermano país, y claro que me refería y refiero al  INTERVENCIONISMO NORTEAMERICANO  que es de larga data,  porque el real interés para ellos es el petróleo al que se suman las grandes reservas de oro de ese país y de un nuevo material de nombre Coltán  que es;  "un mineral compuesto por colombita y tantalita, de color negro o marrón muy oscuro, que se utiliza en microelectrónica, telecomunicaciones y en la industria aeroespacial es también llamado el "oro azul "  es considerado el petróleo del barro o el nuevo maná. El 80 por ciento de las reservas está en el Congo, y el resto estarían repartidas en Australia, Brasil, China y, últimamente, Venezuela, Bolivia y Colombia" en donde grandes yacimientos fueron revelados hace apenas unos años, 2009, por el entonces presidente Hugo Chávez,  quien anunció el descubrimiento de un gigantesco yacimiento cerca de la frontera con Colombia. El mandatario ordenó militarizar la zona del Orinoco para proteger ese mineral estratégico y, según él, evitar que traficantes colombianos siguieran extrayéndolo y vendiéndolo al 'imperio'.
Este imperio que hace de la geopolítica su ajedrez propio,  es el mismo que intento poner a Pedro Carmona Estanga para quitar al presidente Hugo Chávez en 2002 en un fallido golpe de estado  y vuelve ahora con Juan  Guaidó  a quien más allá de la propaganda favorable que le intenta vestir como un demócrata, debiéramos verlo tal como lo describe  alguien que conoce la realidad venezolana Ángel Guerra Cabrera  le refiere así, a él y a lo que ahí acontece:
"Juan Guaidó fue preparado en Estados Unidos y en Serbia para el cambio de régimen bajo la supervisión de la CIA y puesto en circulación hace unos meses hasta su ilegal autoproclamación el 23 de enero.
Si Washington y sus satélites en el cártel de Lima y en la Unión Europea logran consumar la anhelada intervención militar en Venezuela, cualquier coalición imperialista podría, desde ese momento, al margen del derecho internacional, hacer lo mismo contra gobiernos que no sean de su agrado. Después de muchas intentonas golpistas, Venezuela es sometida desde 2013 a una guerra híbrida: bloqueo financiero y comercial, desabastecimiento selectivo de productos e inflación comprobadamente inducida por los capitales externos y sus súbditos internos de la oligarquía local, guerra mediática internacional y actos terroristas focalizados.
En Venezuela no se necesita ayuda humanitaria. Bastaría que Washington comenzara por liberar los aproximadamente 23 mil millones de dólares que retiene al tesoro venezolano. Sólo con ellos, Venezuela podría comprar los mil millones de dólares en medicamentos que necesita durante un año y quedaría sobradamente para otras necesidades apremiantes" (La Jornada 7 febrero 2019).
Sumo a esta evidente declaración que da señales y descorre manejos inéditos de cómo se puede intentar someter a un pueblo las mentiras más comunes algunas de ellas referidas impecablemente en el artículo titulado; 10 mentiras sobre Venezuela de Katu Arkonada.
"Maduro fue reelecto de manera fraudulenta, en unas elecciones sin oposición. Las elecciones del 20 de mayo de 2018 fueron convocadas por el mismo CNE con el que Guaidó llegó a ser diputado. Hubo tres candidatos de oposición que sacaron en conjunto 33 por ciento de los votos y se siguieron las normas acordadas en la mesa de diálogo realizada en la República Dominicana entre el gobierno venezolano y la oposición, con el ex presidente español Zapatero de mediador.
En Venezuela hay una crisis humanitaria. Sin ninguna duda que en Venezuela hay ahora mismo una crisis económica impulsada por las órdenes ejecutivas de Obama y Trump declarando a Venezuela peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos, con sanciones que han impedido la compra de alimentos y medicinas.
Esa crisis ha provocado una migración económica a la que se ha pretendido disfrazar de exilio político, algo que los datos desmienten (entre enero y agosto de 2018 la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado recibió 3 mil 500 solicitudes de asilo de venezolanos, por un total de 6 mil 523 solicitudes de refugio de ciudadanos hondureños, casi el doble).
En Venezuela no hay libertad de expresión. Las imágenes de estos días de Guaidó dando declaraciones rodeado de micrófonos de medios nacionales e internacionales desmienten tal afirmación.
La comunidad internacional está preocupada por el estado de la democracia en Venezuela. A la comunidad internacional, representada por Estados Unidos y el Grupo de Lima, no le preocupan los presos torturados en Guantánamo; no le preocupan los defensores de derechos humanos que a diario son asesinados en Colombia; no le preocupan las caravanas de migrantes que huyen de la doctrina del shock neoliberal en Honduras, y no le preocupan las relaciones de los hijos de Bolsonaro con las milicias paramilitares que asesinaron a Marielle Franco.
No, nadie juzga las graves violaciones de derechos humanos en esos países del Grupo de Lima y su aliado Estados Unidos. Lo que se esconde detrás de esa preocupación no se llama democracia" (La Jornada 2 de febrero 2019)
Y si todo este lastre de mentiras, infundios, calumnia y demás fueran pocos  hay que aguantar al señor de apellido...
BOLTON
Si alguien tiene aún  dudas sobre la mano de Washington en Venezuela y su conflicto por ello esencialmente generado sólo lea lo siguiente que se refiere al hombre que hace casi un par de semanas que arrancase este conflicto de manera evidente apareció con un cuaderno a rayas color amarillo y la leyenda 5 mil efectivos para Venezuela, ¿Guerra Psicológica o Señales de la Guerra que viene?; No sabemos  y claro que la guerra en ninguna parte la queremos pero hay que estar atento a  las señales, sí, me refiero al grosero amago que hizo al presidente venezolano el señor Bolton;
"El asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., John Bolton, sugirió  (hace ya más de una semana)  este viernes al mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, aprovechar la oportunidad de renunciar a su cargo ahora y "tener una jubilación agradable y tranquila en una playa bonita" en lugar de "acabar en otra zona playera como Guantánamo".
En una entrevista con el programa de radio conservador de Hugh Hewitt, Bolton recordó el tuit que escribió este jueves, en el que le desea a "Maduro y a sus mejores asesores una larga y tranquila jubilación, viviendo en una bonita playa en algún lugar lejos de Venezuela".
Pero para ello, según el funcionario estadounidense, debería aceptar la amnistía que propone el diputado Juan Guaidó, quien se autoproclamó "presidente encargado" del país sudamericano y ha recibido el apoyo de la Casa Blanca. "Cuanto ante, mejor", agregó el funcionario estadounidense".
Así las cosas en este escenario de señales diversas nos toca  a nosotros formar nuestra opinión, advertir las motivaciones de gran corte financiero en esta guerra híbrida a la que está sometida Venezuela, que no es por ayuda humanitaria como ellos pregonan, sino por algo que al  imperio  le interesa y se puede referir en tres palabras; Petróleo llamado "El oro negro", Coltán El llamado " El oro azul" y El oro por sí mismo, que en grandes reservas tiene Venezuela...
Como siempre sugiero, ¡saquen ustedes sus conclusiones!