Opinion

Sobrepasan políticos a la autoridad electoral

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Nicolás Juárez Caraveo

domingo, 04 octubre 2020 | 05:00

En el primer día del mes, el Consejo General del Instituto Estatal Electoral sacó su “bandera verde” de arranque del proceso electoral rumbo a la elección del 2021, cuando ya los que buscan ser candidatas y candidatos lo hicieron muchos meses atrás, años algunos, lo que demuestra una vez más que la autoridad ha sido rebasada por la realidad.

Reuniones con simpatizantes no sólo de los mismos partidos; cientos de encuestas, muchas de ellas hechas al vapor y sin metodología; precampañas con publicidad pagada; entrevistas en los medios de comunicación masivos donde se habla de todo y hasta campañas negras entre los contrincantes ha sido la constante en los últimos meses y, la autoridad electoral: tranquilamente en “homeoffice” por la pandemia.

Cierto es que la autoridad se debe manejar de acuerdo a la legislación vigente y no puede hacer más allá de lo que la misma Ley le manda, pero es evidente que mientras para ellos el proceso electoral arrancó hace unos días, los partidos iniciaron su proceso hace mucho yllevan una delantera inalcanzable.

Junto a la realidad de los partidos, la autoridad electoral local desde hace seis años se debe sujetar a los lineamientos de la autoridad federal, más aún cuando se llevan a cabo elecciones concurrentes como sucedió desde hace tres años y el Organismo Público Local Electoral (aunque algunos aún lo quieran seguir llamando Instituto Estatal Electoral) ya casi funciona como simple oficina descentralizada de las decisiones federales, por lo que su actuar es lento y sin efectividad.

La elección del 2021 no es cualquier cosa: se elegirá nuevo gobernador, 33 diputaciones (22 de Mayoría Relativa y 11 de Representación Popular) y 67 Ayuntamientos… con el ingrediente de la elección intermedia federal donde la presión estará con las 9 diputaciones federales, en la cual hay que decirlo el Instituto Nacional Electoral se juega todo.

Ahí reside la presión que ejercerá el INE a los organismos electorales, una vez más los procesos en las entidades pasarán a segundo término, porque lo que importa es la renovación del Congreso de la Unión, en una ratificación hacia la figura presidencial o el cambio de timón donde la oposición gane mayores espacios.

Y desde el principio quien está poniendo las reglas es el INE: hizo un ajuste de fecha para la conclusión de precampañas locales, así como la etapa de obtención de apoyo ciudadano, y en lo que refiere a las elecciones Chihuahua 2021, donde la fecha de término de obtención de Apoyo Ciudadano será el 19 de enero de 2021 y el término para Precampaña el 31 de enero.

Uno de los temas trascendentales en esta elección, sin duda, es la posibilidad de votar desde el extranjero para la elección a gobernador, un proceso que también ha sido fomentado y llevado por la autoridad a nivel federal.

En las elecciones del 2021 será la primera vez cuando las y los chihuahuenses podrán votar por la Gubernatura del Estado de manera virtual desde el extranjero y el requisito indispensable es contar con la credencial de elector vigente.

Nomás para darnos una idea de la importancia de este nuevo elemento, a la fecha se han tramitado 36 mil 567 credenciales y la mayoría ya fueron entregadas, de los cuales 12 mil 983 confirmaron su deseo de votar desde el extranjero.

Esa cantidad de votos no es nada despreciable, puede ser el “fiel de la balanza”, así que sin duda puede ser atractivo hacer campaña en El Paso, Dallas, Denver, Albuquerque, Phoenix o Kansas… y ¿podrá la autoridad regular esta posibilidad de propaganda? No lo creo.

Este proceso en particular será la prueba de fuego para la autoridad electoral, porque estará en la mira de todos, partidos y gobernantes, como bien lo señaló hace unos meses el Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello: “La sustitución de los titulares de órganos constitucionales autónomos puede significar un riesgo de captura; la parte presupuestal puede ser un frente de amenaza a la autonomía y, en un contexto de polarización tan grave que enfrentamos, la denostación pública y la descalificación de parte de los actores políticos”.

En el limbo legislativo continúa la iniciativa de Morena por desaparecer los organismos electorales locales con el deseo y necesidad del control, y con la justificación de que los organismos electorales son muy caros; se dieron demasiadas concesiones a los partidos políticos y, es necesario tener el control de las elecciones.

En los próximos días nuestros flamantes consejeros electorales estarán discutiendo cuánto dinero necesitarán para garantizar las elecciones, en un proceso que como se dijo va a estar organizado y vigilado desde el instituto federal.

Como ya se ha escrito en este espacio, Chihuahua hasta hoy ha mostrado un bipartidismo que en toda la historia ha estado presente en el mundo, entre la izquierda y la derecha, aunque claro en los últimos años los extremos se han acercado tanto que se pudo convivir en el centro, con una política social que parecía lo mismo pero que la realidad demostró grandes abismos.

En la historia reciente de Chihuahua aun con la transición se había mantenido el bipartidismo, mismo que se rompió por completo en la elección del 2018 con la elección a senadores, que al ser estatal se puede comparar con la elección a gobernador; Morena obtiene casi 446 mil votos, el PAN 378 mil y el PRI 327 mil, es decir muy repartido el pastel.

Así empezamos la elección, una autoridad electoral temerosa de su futuro y una pasión desbordada de las precampañas… que aún no inician según la autoridad.