Opinion

Todo el power para las mujeres

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Manuel Narváez Narváez

martes, 16 noviembre 2021 | 05:00

Regocijo porque en Chihuahua tres mujeres encabezan los tres poderes.

Este hecho inédito en la historia del estado genera expectativas y brinda la oportunidad de distinguir el antes y después del dominio patriarcal por casi dos siglos.

Preparadas y capaces, María Eugenia Campos Galván como gobernadora, Georgina Bujanda Ríos como presidenta del congreso local y Myriam Victoria Hernández Acosta como magistrada presidente del Tribunal Superior de Justicia, las tres abogadas de profesión, ocupan los cargos más importantes del poder público por méritos propios.

Habida cuenta del entusiasmo con el que se ha esparcido la noticia, con la misma objetividad esperamos que ésta sea una época de prosperidad y buen gobierno (entiéndase los tres poderes). 

Que esta sea la oportunidad para zanjar la deuda histórica con las mujeres que por siglos han sido ninguneadas, maltratadas y discriminadas por el machismo y el patriarcado.

Espero que los vicios enraizados de los varones no sean contagiosos, y que la perspectiva de género impulsada por los movimientos para empoderar a la mujer, sean encaminados a alcanzar el bien común, es decir, de todos. Sin distinciones.

Este hecho me recuerda, guardando la debida prudencia y la proporción del tiempo, que Indira Gandhi (India), Benazir Bhutto (Pakistán), Golda Meir (Israel), Margaret Tatcher (RU), Angela Merkel (Alemania) y Michelle Bachelet (Chile), destacadas mujeres que ocuparon el cargo más alto de sus respectivos países, por méritos propios y frente al machismo brutal que se ejerce en todo el planeta, sí, pero particularmente en los países árabes y en el subcontinente indio.

En el estado Maru, Geo y Myriam tienen la grave responsabilidad de devolver la dignidad a la política, y resistir ante el poder corruptor que no respeta género, como sucedió con las ¨juanitas”, aquel hecho vergonzoso en que la izquierda mexicana simuló colocar a mujeres al frente de las fórmulas mixtas para diputados federales, cuando en realidad eran los varones los que ocuparían la titularidad de la curul los tres años, salvo la primera semana en que tomaba protesta la mujer.

Ciertamente ellas no son las primeras en encabezar los poderes, ya lo hicieron Griselda Álvarez Ponce de León (primera gobernadora en Colima) Beatriz Paredes (Tlaxcala), Dulce María Sauri Riancho (Yucatán), Rosario Robles (DF), Amalia García (Zacatecas, Ivón Ortega Pacheco (Yucatán) y Sandra Pavlovich (Sonora), Claudia Sheinbaum (CDMX) y Martha Erika Alonso (Puebla).

Otras mujeres han presidido la cámara de diputados senadores. María de los Ángeles Moreno (PRI), de la gran comisión cuando existía.

Solamente la Suprema Corte de Justicia jamás ha tenido una ministra presidente, apenas si hay 3 mujeres de 11 que hoy integran el máximo órgano jurisdiccional del país.

Por tal virtud, deseo de corazón que al cabo de un año en sus respectivos cargos se note la diferencia de gobernar, para bien, claro está.

Además, quiero tener razones y motivos para votar por una mujer como presidente de México. Lo hice en el 2012, porque estoy convencido que estamos preparados para ese gran paso.

Es cuanto.

P.D. Es momento de aprovechar la coyuntura para legislar que el Poder Ejecutivo, los ayuntamientos, las sindicaturas, los organismos autónomos y las universidades alternen el género de sus titulares.