Opinion

Todos estamos de acuerdo

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Gabriela Borunda

domingo, 02 mayo 2021 | 05:00

Mi prima es rubia, yo soy la morocha de la familia, mi prima viajó por Europa y cuando se casó le regalaron una casa; se identifica plenamente con Maru Campos, y no entiende que Andrés Manuel no dividió a la sociedad mexicana, ya estaba dividida, porque cuando yo me casé los compas hicieron una coperacha y nos regalaron nuestra primera despensa. Ella está absolutamente convencida de que en México no hay democracia y la gente decente vive sometida.

Están mis medio amigas las feministas, esas que acusan a Salgado Macedonio de abusador y violador, pero nunca le han visto el machismo a los Borruel, de esas no sé con quién simpatizan, pero sé que cobran bien en el gobierno de Javier Corral y sé que apoyan a Loera, por eso desconfío de ese candidato, dicen que Loera es muy bonito y le va a dar continuidad a los programas de Corral; como no sea el golf no sé a qué programas se refieran la suprapagadas feministas, que dicen que no hay democracia puro machismo, nada más no le recuerdes que sus amigos, son adúlteros y deudores de alimentos porque se dan la ofendida de su vida.

Nuestro querido presidente también opina que no hay democracia, ya que no se respetó la decisión interna de Morena de postular al candidato Morón y a súper Salgado Macedonio, quieren postular a alguien acusado, en más de una ocasión, de un delito especialmente delicado, mientras los morenos esperan que el sistema judicial de Chihuahua le quite su candidatura a una mujer acusada de cohecho pasivo… lo que pasa es que no hay democracia.

La Secretaria General del Trabajo de Suecia se sienta a esperar el metro para ir a su trabajo, y lleva su bolso con un Tuper, mientras Arturo Córdova defiende la democracia a capa y espada, porque es antidemocrático que él deje de ganar 300,000 al mes y sus gastos.

Mientras Morena trata de postular en Michoacán a un candidato con ficha de la DEA, Tiscareño recorre el distrito 8 bajo los bravos rayos del sol, democráticamente nadie le abre la puerta, y yo le explico a una de sus acompañantes, que este sector de la ciudad funciona bajo el sistema de vecino vigía, porque la puerta giratoria del sistema penal respeta mucho los derechos de los acusados y el vecino de la casa verde no nos deja vivir en paz.

Si tantas personas gritamos a voz en cuello que no hay democracia, es porque al fin hay democracia y una diversidad de actores sociales reclaman a gritos un espacio en la construcción de nuevo proyecto de nación, las instituciones se enfrentan entre sí, y por 300,000 al mes no espero menos. El Presidente es un regañón pero no ha mandado cerrar ningún medio ni matar periodistas. Los güeros se espantan de las opiniones de los morochos, y el pobrerío empieza a organizarse en comités de vecinos. Es un hecho, hay democracia.

Que esta chiquita, que tiene la nariz chueca y un pie torcido, qué le vamos a hacer, es nuestra democracia y se parece a nosotros. Todavía no somos capaces de generar debates amplios e incluyentes, es un país muy grande y las diferencias sociales son abismales, nuestra democracia todavía se manifiesta en grandísimos desacuerdos.  

Por ejemplo, hace poco más de quince años que la sociedad española elevó a rango de ley la prohibición del cigarro en espacios compartidos, fue un debate que duró algunos años, lo discutieron provincia por provincia y ciudad por ciudad, para mí que había visto la ley de la prohibición del cigarro de manera fast track en nuestro país, esta demora de los españoles era inexplicable.

Claro, en México estaba prohibido fumar al interior de edificios públicos, pero todo mundo fumaba ahí, empezando por los legisladores que aprobaron semejante ley, se aprueban leyes que nadie obedece. Los españoles tenían que estar claramente convencidos de la pertinencia de la ley, porque no se trata de aprobar leyes que nadie obedece.

Imagínese sí haremos caso de las recomendaciones de salud en pandemia, se fuma más por el estrés, se bebe más porque están aburridos, salen más porque tienen tiempo libre, se maltratan más porque tienen más tiempo para convivir, y todas esas cosas ya la habían discutido y penado.

Cuando Sudáfrica elevó como presidente de esa nación negra a su primer presidente negro, Nelson Mandela, el mandatario reconocía qué con las libertades otorgadas a los africanos originarios frente a los descendientes de colonizadores, habían convertido las ciudades en espacios caóticos y algo sucios, pero eso era mucho mejor que el Apartheid.

Que no lo depriman los plañideros sociales, lo sociedad en la que nacieron mis hijos es mejor y más incluyente que en la que yo nací y seguramente el futuro será mejor.

Si huele raro es que estamos cocinando una democracia, tiene sus defectos y su tufillo producto de los errores, al fin y al cabo, Corral llegó a la gubernatura de forma democrática y así descubrimos que la democracia era imperfecta.