Opinion

Trata: explotación sexual de menores

“Mercancía sexual invisible del crimen organizado y de autoridades en contubernio”

Teporaca Romero del Hierro

domingo, 27 septiembre 2020 | 05:00

La Trata de menores para explotación sexual, historias de terror que superan cualquier ficción siguen propagándose en todo el territorio nacional, bajo el imperio de la impunidad, delito que repuntó a partir de las medidas de confinamiento por COVID-19. Las crisis sanitaria, económica, política, social y familiar provocada por la pandemia, el negocio criminal modificó su operatividad, la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) señala que el encierro por coronavirus llevó a más personas a socializar en las redes sociales, muchas proclives y vulnerables de ser enganchadas con mayor facilidad por las y los tratantes; y respecto a quienes ya viven en condición de trata, se invisibilizaron. 

El uso de casas particulares para la explotación sexual se acentuó con la pandemia, debido al cierre de los antros donde normalmente operaba; informes revelan que en lugar de disminuir la tasa, creció 70% entre marzo y junio, según datos oficiales

Las víctimas de 0 a 17 años representan 1 de cada 4 casos respecto al balance nacional, datos recientes delSecretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) revelan que deenero de 2015 a junio 2019, se registraron enMéxico3 mil 320 casos, de las cuales 805 son niñas, niños o adolescentes; mientras que siete de cada 10 casos son niñas o mujeres adolescentes. De los 805 casos, Coahuila aportó 95 casos, Chiapas 94 y Chihuahua 70, entidades con mayor número de víctimas entre personas de cualquier sexo en este rango de edad. En tanto, en el rubro de niñas y adolescentes,Chiapas reportó 79 casos,Chihuahua58, yBaja California48. 

Machaconamente hemos insistido que la trata es uno de los delitos más lucrativos del mundo, con ganancias exorbitantes, más de 150 mil millones de dólares al año; datos oficiales señalan que más de 21 millones de personas son víctimas del infierno de la esclavitud moderna, trabajos y matrimonios forzados y prostitución, donde muy pocos logran salir con vida. 

La trata es una de las tantas formas de violencia de género, que afecta particularmente a mujeres y niñas, quienes constituyen el 99% de las víctimas en la industria sexual comercial y el 58% de las personas tratadas en otros sectores. Especialistas señalan que la marginación y pobreza, la discriminación, la violencia intrafamiliar, las relaciones de dominación y subordinación culturalmente aceptadas son elementos que propician al fortalecimiento de dicho delito. Es decir, a las víctimas se les engancha de forma naturalizada.

La Embajada de Estados Unidos en México, en su informe 2020, presentado recientemente, señala que el Gobierno mexicano no cumple plenamente las normas mínimas para la erradicación de la trata de personas; sin embargo, se empeña en lograrlo. Demostró haber tomado más iniciativas en comparación con el periodo del informe anterior; por lo tanto, México permanece en el Nivel 2. 

Las iniciativas incluyeron la investigación y el enjuiciamiento de más tratantes, como el logro del procesamiento de una red transnacional de trata de personas con fines de explotación sexual, conforme al nuevo sistema acusatorio; la identificación de más víctimas en México y en el extranjero; la investigación y el enjuiciamiento de autoridades presuntamente corruptas o cómplices, y la condena de un funcionario gubernamental a 39 años de prisión; el mantenimiento de la cooperación de las fuerzas del orden con los Estados Unidos; el aumento de los recursos suministrados a los servicios para las víctimas; y el inicio de más investigaciones debido a las remisiones recibidas en las líneas telefónicas directas. 

A pesar de los avances, considera que el gobierno federal no cumple con las normas mínimas en varios ámbitos clave, por ejemplo, impuso condenas a menos tratantes que en el año anterior, aun cuando esas personas recibieron penas de prisión considerables; prestó servicios especializados deficientes a las víctimas de la trata, e inexistentes en la mayor parte del país; y mantuvo un número insuficiente de albergues dada la gravedad del problema. En ocasiones, el gobierno detuvo equivocadamente a las víctimas de la trata durante las operaciones. 

Recomiendan intensificar las labores para investigar y enjuiciar a los acusados de los delitos de trata y trabajo forzoso, a nivel federal y estatal, y sentenciar bajo condenas más rigurosas; reactivar los protocolos vigentes para ampliar la capacidad de identificación y remisión de víctimas, particularmente entre las poblaciones vulnerables, como los trabajadores migrantes, las poblaciones indígenas y las personas dedicadas al sexo con fines comerciales; impulsar las gestiones para proteger a las víctimas y a los testigos que declaran contra tratantes, y garantizar además que no se les obligue a declarar contra los acusados, que no se les identifique equivocadamente como tratantes ni se les detenga de manera ilícita; incrementar las iniciativas encaminadas a responsabilizar a los servidores públicos corruptos o cómplices de este delito por medio de enjuiciamientos efectivos, y sentenciar a los funcionarios con penas severas. 

Así como formular y ejecutar un plan nacional de acción estratégica dirigido a los servicios para las víctimas y financiado por el Estado, en consulta con organizaciones internacionales y no gubernamentales (ONG), que incluya servicios y albergues especializados para todas las víctimas de la trata, sean hombres o mujeres; aumentar el financiamiento federal destinado a las actividades de las fuerzas del orden y los servicios para las víctimas; ampliar, a nivel federal y estatal, la capacidad de las fiscalías o las unidades especializadas en la lucha contra la trata de personas para que respondan competentemente a los casos de trata, por medio de más financiamiento y capacitación del personal.

Según el reporte, EdoMex, Chihuahua y la CdMex, las autoridades estatales llevaron a cabo investigaciones limitadas, en varias ocasiones, las investigaciones y los enjuiciamientos fueron pospuestos mientras las autoridades determinaban los fiscales que tenían la debida jurisdicción o se coordinaban con los funcionarios de otros lugares del país. Las autoridades señalaron que hubo problemas con los enjuiciamientos y las condenas federales a causa de la falta de tribunales judiciales especializados en la materia. 

Varias ONG´s coincidieron que hubo factores que limitaron la eficacia del gobierno, entre otros, deficiencias al aplicar la ley; uso indebido o mala interpretación de las leyes; una definición legal excesivamente amplia de la trata; incumplimiento de las funciones oficiales; e identificación insuficiente de las víctimas, en particular en lo que se refiere al trabajo forzoso.

Los tratantes de personas explotan a víctimas nacionales y extranjeras en México y a víctimas mexicanas en el exterior. Los grupos que se consideran más expuestos a la trata en México son las mujeres, niñas y menores no acompañados, los indígenas, los migrantes, las personas LGBTQI y las que tienen discapacidades físicas e intelectuales. Los tratantes reclutan y explotan a mujeres y niños mexicanos y, en menor medida, a hombres y personas transgénero para la trata sexual en México y en los Estados Unidos, haciéndoles falsas promesas de empleo o de relaciones románticas, o mediante extorsión. 

El turismo relacionado con la explotación sexual de menores sigue siendo un problema creciente, especialmente en las zonas turísticas y las ciudades de la frontera norte. Muchos turistas involucrados en la explotación sexual de menores proceden de los Estados Unidos, Canadá, y el oeste de Europa. 

La Trata no se erradica tratando, es un tema prioritario que debiera estar en la agenda nacional y local, donde autoridades, medios de comunicación y sociedad debemos redoblar esfuerzos por fomentar la denuncia ciudadana, endurecer penas, desterrar la impunidad de los órganos que administran justicia, porque hasta ahora los avances han sido insuficientes. Si eres víctima, pide ayuda; si eres testigo, denuncia, el silencio nos hace cómplices. La vida no es una mercancía, como dice el Papa Francisco: “La Trata es un crimen contra la humanidad”. Sumemos voces.