Opinion

UACH: Renovarse o morir

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Javier Realyvázquez

domingo, 30 agosto 2020 | 05:00

La decisión de encarar el gran reto y desafío que implica la Educación Superior con la implementación del nuevo modelo educativo denominado Renovación UACH DS ( Desarrollo Sostenible) llamó mucho la atención por sus características únicas a nivel nacional.

La educación universitaria según el modelo ya no será como antes debido entre otras cosas, a sus innovadores esquemas de formación universitaria como los programas de estudio flexibles.

Ahora ya no habrá carreras truncas, ya que a partir de este semestre por cada ciclo escolar los alumnos podrán tener un reconocimiento oficial, con la oportunidad de pausar o seguir estudiando, lo cual no sucedía.

Cada ciclo, con este nuevo concepto, tiene como misión formar personas íntegras con valores universales, pero sobre todo capaces de dar respuestas y soluciones creativas a los principales problemas que enfrentan las sociedades actuales que están en constante cambio.

Los cambios, hay que decirlo, se traducían en el mejor de los casos en actualización de contenidos de los programas académicos, los cuales con la llegada del internet, las redes sociales y los avances tecnológicos, quedaron en muchos de los casos totalmente desfasados de la realidad.

La nueva realidad de la vida industrial y comercial en Chihuahua, en México y en el mundo, cada vez más interconectado, dejó a la educación universitaria rezagada y a los profesionistas con un reto cada vez más grande.

A partir de este semestre escolar con el nuevo modelo ya no será por facultades sino más bien por seis divisiones de estudio, las cuales quedarán agrupadas como: Contaduría, Administración y Economía para el Desarrollo Social; Sociedad, Justicia y Estado de Derecho; Sustentabilidad y Seguridad Alimentaria; Cultura Arte y Humanismo, Materia, Energía y su Transformación y Salud y Bienestar Humano.

Ahora, ya no serán asignaturas o materias sino Unidades de Aprendizaje (UDAS) las cuales están enfocadas a desarrollar competencias específicas en el terreno teórico-práctico con herramientas multimodales, clases en línea o presenciales las cuales podrán ser desde un laboratorio, prácticas de campo y con actores que contribuyan a un mayor aprendizaje.

Ahora los estudiantes podrán escoger sus UDAS de acuerdo a sus intereses durante su primer ciclo. Ya no será año escolar, sino ciclo escolar y cada ciclo el estudiante podrá ir definiendo el rumbo y acreditando competencias.

Ya no serán grados si no que el Plan de Estudios a cada UDA cursada se le dará un valor en créditos, lo que permitirá al alumno entre otras cosas, flexibilizar horarios y definir el ritmo de acuerdo a sus necesidades.

Los trabajos en equipo ahora serán comunidades de aprendizaje bajo la premisa de que "todos aprendemos de todos" y serán conformadas para compartir y contrastar conocimientos con expertos, catedráticos y desde luego alumnos, ya sea de la localidad, del país, o de cualquier parte del mundo.

Con todo este cambio de paradigma se busca también incentivar la movilidad de los alumnos mediante intercambios con universidades nacionales e internacionales.

El nuevo modelo construido durante 3 años, es único principalmente porque no es copia de otros, ya no habrá carreras truncas, los conocimientos se acreditarán para emplearte, será 100% flexible humanístico y sostenible.

Se acreditará el inglés oral y escrito, habrá acompañamiento de asesores para tener profesionistas más integrales y más resolutivos.

Promete más vinculación con el sector productivo para detonar, entre otras cosas, el desarrollo de las comunidades y de la región y fomentar la creatividad, de hecho los sectores ya conocen el sistema y lo avalan.

Para la sociedad en general busca formar ciudadanos incluyentes, sensibles, proactivos, pero sobre todo que aporten soluciones distintas a los problemas de siempre.

Para los alumnos sus programas prometen una alta empleabilidad, programas flexibles, reconocimiento gradual y hasta posibilidad de titulación múltiple, con menos tiempos y costos.

Para los sectores, profesionistas competitivos con perspectiva internacional, creativos, innovadores y con formación colaborativa.

Es proyecto grande, pero lo más importante es que ya se dio el paso, lo que convierte a la UACH en una de las primeras universidades del país en implementar un modelo educativo nuevo.

Es esencial que todos: maestros, alumnos, administrativos, empresarios, organizaciones de la sociedad civil y padres de familia, estemos atentos a este modelo que tiene por meta generar estudiantes capaces de enfrentar los problemas y presentar soluciones en el ámbito local y nacional que tanta falta hacen ahora a Chihuahua y a México.