Opinion

Un cambio de fondo por las mujeres

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Maru Campos

domingo, 08 mayo 2022 | 05:00

Lamentablemente las últimas semanas, todo el país ha sido sacudido por terribles noticias de mujeres que, de una u otra manera, han sido víctimas de violencia.

Hace unos días, el Dr. Javier Contreras comentaba en la presentación de su nuevo libro una cita de Marshall McLuhan, en la que reflexionaba que un “pez no sabe que está mojado hasta que sale de la pecera”. Aunque el ejemplo lo usó para referirse al fenómeno de las redes sociales, es muy similar a lo que hemos vivido por muchos años en cuestiones relacionadas con violencia hacia las mujeres, pues vivimos inmersos en una cultura en la que el acoso y el abuso por parte de hombres de autoridad, está tan normalizado que incluso se convierte en algo invisible, o en algo que pareciera que no necesita ser cambiado.

Pero justamente es por ello que la representación de las mujeres en la política es un tema tan trascendental. Porque cuando hay mujeres al frente de las instituciones, las reacciones ante estas terribles noticias definitivamente son diferentes.

En Chihuahua se vivió un vergonzoso episodio en semanas recientes, en el que una valiente mujer hizo una denuncia a un oficial de la Policía Vial por violación. Y vaya que se necesitó valentía para poner la queja por la vía institucional, pues por mucho tiempo este tipo de casos quedaban desatendidos; antes, poner una denuncia significaba ser revictimizada por la autoridad, teniendo que narrar los sucesos a un sinfín de instancias burocráticas, para luego abrir una carpeta de investigación que rara vez se concretaba en un castigo al culpable.

Pero eso se acabó. Cuando nos enteramos de la existencia de esta denuncia, inmediatamente echamos a andar los trabajos de todas las instancias correspondientes, para que el caso tuviera una pronta resolución y que se hiciera justicia a la víctima.

La Fiscalía General del Estado comenzó una investigación al interior de la institución, colaborando con toda la inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública, y en menos de una semana, fue posible tomar acciones en el caso, y un presunto responsable fue detenido y posteriormente vinculado a proceso.

Se trata de un gran avance, pues por mucho tiempo las denuncias de este tiempo se quedaban impunes, y lo peor es que esos casos sin resolver forjaron una cultura en la que impera la creencia de que los abusos de autoridad y el acoso sexual quedarán impunes.

Ya no más. El cambio que estamos realizando es de fondo, no sólo en la Policía Vial, sino en todas las instituciones del Gobierno del Estado. Se trata de mandar un mensaje muy claro. Ningún hombre debe creer que puede faltar a la dignidad e integridad de una mujer, y quedar impune. 

Hemos anunciado un nuevo protocolo para la detención de infractores; un protocolo que por primera vez está pensado para la seguridad de las mujeres. Uno de los elementos más destacables de este protocolo es el hecho de que un oficial varón, no podrá detener nunca a una ciudadana que transita por la calle, siempre será necesaria la presencia de una mujer para interactuar con las mujeres chihuahuenses.

Y también hemos renovado nuestro protocolo interno para atender los casos de acoso laboral al interior del Gobierno; porque también es indispensable otorgar esta garantía a las mujeres que laboran en nuestras instituciones.

Pero más allá de los nuevos protocolos, de lo que se trata es de enviar un mensaje contundente, un mensaje capaz de sembrar el verdadero cambio en nuestra sociedad. Se trata de que los abusadores dejen de sentirse confiados y tranquilos, que si alguien le pasa por la cabeza molestar a una mujer lo piense dos veces, porque en Chihuahua hay Gobernadora, y hay muchas mujeres que estamos trabajando juntas para cuidar unas de otras.

Y esa es la cultura que queremos heredar a las que vienen detrás de nosotras, una cultura de la sororidad, donde las mujeres nos cuidemos unas a otras, y cualquiera puede sentirse fuerte por ese apoyo brindado por las demás.