Opinion
Jaque Mate

Un difícil 2022

.

Sergio Sarmiento

lunes, 03 enero 2022 | 05:00

“La mejor forma de predecir el futuro es inventarlo”

Alan Kay

Ciudad de México—Tras el desastre de 2020, el 2021 empezó con el entusiasmo de un rebote económico y la aplicación de las primeras vacunas contra el Covid. La Secretaría de Hacienda, que había pronosticado originalmente en sus Criterios una expansión de sólo 4.6 por ciento en 2021, la subió a 5.3 por ciento en abril y a 6.5 por ciento en junio. Hoy es claro que el entusiasmo fue excesivo. Falta todavía un mes para conocer las primeras cifras oficiales del 2021, pero ya el Banco de México ha bajado su previsión a 5.4 por ciento. En el tercer trimestre de 2021, de hecho, se registró una contracción de 0.4 por ciento en el PIB trimestral. Mal augurio. 

Esta desaceleración económica se está registrando junto a una explosión inflacionaria que, si bien es internacional, está afectando dramáticamente a México y en especial a los pobres. Se espera que el índice de precios al consumidor cierre 2021 con una cifra de 7 por ciento, el doble del 3.4 por ciento que Hacienda previó en los Criterios. 

A pesar del optimismo oficial, de la idea mágica que “todo va bien, requetebién”, millones de mexicanos están enfrentando un momento difícil. El número que vive en pobreza por ingresos subió dos millones: de 41.9 millones en 2018 a 43.9 millones en 2020. La pobreza extrema, que afectaba a 7 millones, aumentó a 8.5 millones. El increíblemente inepto manejo del sector Salud, con la eliminación del Seguro Popular, el cierre de plantas farmacéuticas y la cancelación de las compras consolidadas del IMSS, hizo que la población sin acceso a servicios de salud se disparara de 16.2 a 18.2 por ciento. También provocó el mayor desabastecimiento de medicinas del que se tenga memoria. 

Si bien la inversión fija bruta, que nos adelanta cómo estará la economía en el futuro, se ha recuperado de su catastrófico nivel de 18.3 por ciento del PIB del segundo trimestre de 2020, se mantiene en un nivel decepcionante: 20.4 por ciento en el tercer trimestre de 2021. Durante años se reconoció que la economía no podría crecer más de 2 por ciento al año si esta inversión no se elevaba de 22 a cuando menos 24 por ciento del PIB. Pero en lugar de subir hemos bajado: a 19 por ciento en todo 2020. Después de decaer en 2019 y 2020 la inversión pública ha empezado a subir, pero se está concentrando en unos cuantos proyectos faraónicos impulsados por el presidente, sin estudios previos de factibilidad, que difícilmente tendrán rentabilidad económica o social. ¿Cuánto invierten otros países? China, 43.1 por ciento del PIB; Corea del sur, 31.1 por ciento. 

Para este 2022 Hacienda previó en sus Criterios un crecimiento de 4.1 por ciento, una cifra bastante optimista. La expansión real dependerá de muchos factores, algunos de ellos internacionales. La economía global está perdiendo vigor; las inyecciones de dinero de los bancos centrales de los países ricos generaron una expansión artificial en 2021, las cual se ha traducido en presiones inflacionarias. Estamos viendo peligrosas burbujas en las bolsas de valores y los bienes raíces. En 2022 habrá aumentos en las tasas de interés que frenarán este auge artificial, pero que pueden provocar también una crisis económica. 

    La prosperidad no se construye con buenas intenciones. Necesita inversión productiva rentable y un manejo prudente de las finanzas públicas. El gobierno de López Obrador ha sido más prudente que otros en el mundo en la pandemia, lo cual es un acierto, pero no parece entender la necesidad de liberar la fuerza de la inversión productiva, que es la única que realmente generará crecimiento sostenido y permitirá eliminar la pobreza. 

Muertes

México cerró 2021 con 28,160 homicidios dolosos, poco menos que el récord de 28,830 de 2020. Nos acercamos a las 300 mil muertes oficiales de Covid, pero la cifra real es quizá el doble. Ha sido un 2021 de muertes innecesarias. 

Twitter: @SergioSarmiento