Opinion

Un partido movimiento

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Martín Chaparro Payán

viernes, 04 junio 2021 | 05:00

Pensando en asumir una democracia práctica sobre muchos de los temas apremiantes de la vida pública de nuestra nación, Morena se formó como un partido-movimiento, con el fin de estar presente como partido en los momentos electorales y como movimiento en las etapas en las que no existen campañas.

En la elaboración de nuestros documentos básicos propusimos un cambio en la forma de entender y hacer la política. Para garantizar estar presentes en todo momento elegimos ciertos términos que hoy escuchamos de manera recurrente.

“El Cambio Verdadero”, los "Protagonistas del Cambio Verdadero” y la “Cuarta Transformación” o la “4T”, son conceptos plenamente reconocidos y utilizados inclusive por nuestros adversarios políticos.

¿Cómo surgieron estás categorías? En nuestra declaración de principios, propusimos garantizar a todas y a todos “una vida digna, con derechos plenos y con justicia”, pero sobretodo “sin exclusiones ni privilegios” (MORENA, 2019).

Aunado a esto, considerábamos necesaria una modificación sustancial en la manera de participar e intervenir en los asuntos públicos”, sabíamos que debíamos construir una nueva realidad social, no reducida solo a los políticos, sino abierta a toda la ciudadanía. Es así que en  octubre de 2012 nace la propuesta del “Cambio Verdadero”. Como su nombre lo indica, se propone un cambio real, tangible y accesible para todas y todos.

Era necesario hacer la precisión puesto que había en la población mexicana una profunda decepción por el mal llamado “Gobierno del Cambio”. Esa supuesta alternancia conducida por la derecha mexicana a finales del año 2000, que al obtener la presidencia de la República se consumó como cómplice del régimen de corrupción que prevaleció la mayor parte del siglo XX.

En la formación y consolidación de ese duopolio político se cometieron los más grandes agravios de la historia reciente de nuestro país: la aprobación del Fobaproa, la privatización de los servicios públicos como la generación de energías. Y como señal de su decadencia y falta de legitimidad; la instauración de un régimen de terror, disfrazado de “guerra contra el narcotráfico”.

Estos agravios promovieron la necesidad de una transformación en la forma en que la ciudadanía accedía a los asuntos públicos. Morena apela a una auténtica democracia participativa que incluye figuras tales como la iniciativa popular, la revocación de mandato, la consulta popular y el referéndum.

Por eso nuestra militancia tiene un nombre propio, no solo se les conoce como afiliadas o afiliados, oficialmente en nuestros estatutos quienes militamos en morena somos conocidos como “Protagonistas del Cambio Verdadero”.

Usamos ese nombre con orgullo, pues nos sabemos protagonistas de la lucha para derribar el clientelismo político, la corrupción, la impunidad, la deshumanización del poder y el beneficio de unos cuantos en detrimento de las mayorías.

P.D. Sonrían…