Opinion

Universidades y Cobach, ¿por qué se resisten a las clases presenciales?

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Nicolás Juárez Caraveo

domingo, 10 octubre 2021 | 05:00

Hoy de nueva cuenta, creo que es la segunda ocasión en tres años, que estoy de acuerdo con el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien cuestionó a las universidades públicas que todavía no han llevado a cabo el regreso a clases presenciales, manteniendo a los jóvenes fuera de las aulas por más de un año.

Vale la pena citar lo que dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador: “¿Por qué se demoran las universidades en el regreso a clases? ¿Por qué no regresan las escuelas públicas? ¿Por qué razón? ¿Está muy cómodo para quien está recibiendo su dinero y está en su casa y no corre ningún riesgo? ¿Nos vamos a acostumbrar a eso? Todo eso significa atraso, entonces, si ya se vacunó a maestros y ya ha quedado de manifiesto que no hay riesgos graves para los alumnos, ¿por qué no se regresa a clases?”.

De los cuestionamientos que lanzó el presidente es conveniente analizar más a profundidad la pregunta: ¿Nos vamos a acostumbrar a eso?.. yo espero que no, por el bien de la juventud de Chihuahua y México.

Se reconoce la decisión que en su momento optaron todas las universidades públicas agrupadas en la ANUIES, cuando en el mes de abril del año pasado anunciaron el cierre de las aulas con el fin de salvaguardar la salud de sus comunidades y de la sociedad en general.

Desde entonces y hasta el día de hoy, todos los estudiantes tienen la continuidad de sus servicios académicos, en un aprendizaje que aún no termina de adecuar las clases a plataformas en línea, pero que tampoco se tiene un reporte claro de cómo ha sido este periodo.

Ninguna autoridad educativa, ni estatal ni federal, ha sido responsable de informar cómo se ha comportado este periodo; cuál ha sido la movilidad de su matrícula y el índice de reprobación, eso sin contar que muchos estudiantes han preferido poner una pausa en su preparación.

No es posible que en Chihuahua los niños de jardín de niños, primaria y secundaria ya estén en las aulas, mientras que los jóvenes de los Colegios de Bachilleres y las Universidades e Instituto Tecnológicos sigan supuestamente en sus casas.

Todo el estado se mantiene ya por varias semanas el semáforo epidemiológico en verde, uno de los pretextos que pusieron para no abrir las aulas, y al menos en el nivel superior debieran considerarse que un gran número de jóvenes ya fueron vacunados, donde por cierto participó activamente la misma UACh y hasta registro levantó de quienes sí recibieron la inmunización.

Hay que ser realistas, si las Universidades Autónomas de Chihuahua y Juárez tienen datos contrarios de que el nivel de vacunación es bajo, que los muestren, pero también los datos del aprovechamiento escolar.

Recientemente la ANUIES llevó a cabo un coloquio con diferentes universitarios quienes expusieron sus puntos de vista, y varios concluyeron que el regreso a clases presenciales trae varios retos para las instituciones de educación superior, entre otros, proteger la salud de sus estudiantes, mantener la calidad educativa y que los propios jóvenes, que se dieron de baja en algún periodo, vuelvan a estudiar.

En esta reunión, las instituciones de educación superior compartieron información sobre las medidas que están tomando para un regreso responsable a las clases presenciales, pero nadie dice cuándo.

Y aquí no se trata de escudarse en la autonomía universitaria, como lo dijera en su momento el rector Luis Fierro de la UACh, sino de ser responsables con el único objetivo que tienen las instituciones: educar.

Se debe entender que la prioridad será balancear la salud con la educación y que los jóvenes continúen con su preparación universitaria, y al momento ni siquiera se tiene un protocolo avalado por las autoridades de salud para intentar regresar a las aulas.

Por lo menos las autoridades universitarias optaron por reabrir los talleres y hasta la clínica de atención bucodental, pero no es suficiente, sólo la Facultad de Ciencias Políticas en Ciudad Juárez ha implementado un programa paulatino de regreso a clases presenciales y hoy las aulas ya están abiertas.

Soy orgullosamente profesor en la Universidad Autónoma de Chihuahua, y he tenido la oportunidad de acompañar en los últimos años a los estudiantes tanto en el sistema presencial como a través de la educación virtual, y puedo constatar que en estos 18 meses que se decidió cerrar las aulas universitarias el nivel de aprendizaje ha bajado, se han incrementado de manera exponencial las diferencias de acceso y calidad educativa que ponen en riesgo la preparación de miles de jóvenes.

Estamos ante la generación “Covid”, que no únicamente ha arrancado la vida de muchos de nuestros seres queridos, sino que nos ha disgregado como sociedad y hasta ha generado diferencias abismales hoy en la educación de niños y jóvenes, ojalá se pueda revertir, por el bien de nuestro futuro como sociedad.