Opinion

Urge reactivación económica… pero segura

.

Nicolás Juárez Caraveo

domingo, 17 mayo 2020 | 05:00

Ante una ola de despidos, cientos de comercios cerrados, plazas comerciales peor que pueblos fantasmas y una desesperación creciente de la población, el gobierno federal y estatal pretenden iniciar una reactivación económica carente de lo esencial: seguridad para la salud de los trabajadores.

En la última semana las noticias de una reactivación económica paulatina han traído esperanza en muchos hogares que ya no ven la salida de la cuarentena, pero junto con ello la zozobra del cómo podrá laborar en un ambiente que no es seguro para su salud.

Y esta inquietud no sólo es provocada por la información de que el mal simplemente no pasa, al contrario se expande, sino por la actitud y desinformación de la autoridad, que simplemente ha sido rebasada por la realidad y no hay forma de cómo mantener el control ante la pandemia.

Cuenta de ello la nota informativa en el Diario de Juárez del pasado viernes 15 mayo, donde médicos especialistas de la frontera, la más afectada en la entidad por el Covid19, señalan que el gobierno estatal oculta indicadores necesarios para tener un panorama claro: “Leticia Chavarría, integrante del Comité Médico Ciudadano, y Alejandro Díaz, inmunólogo, galeno de migración y delegado de la Organización Mundial por la Paz en la franja México-Estados Unidos, manifestaron su inconformidad y afirmaron que se podría vulnerar directamente a uno de los sectores más maltrechos frente a la pandemia en Juárez: el de los trabajadores de las maquiladoras”. 

Junto con la desinformación del problema de salud, no han planteado al momento un programa efectivo de contención y seguimiento que pueda dar certeza a los trabajadores que tendrán un ambiente laboral seguro, el tiempo corre.

Para las autoridades federales y estatales el tiempo lo marcan los acuerdos del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), tiene como fecha para implementarse el 1 de julio y se busca una reapertura económica de manera sincronizada, en primer lugar en el sector automotor.

Las autoridades han señalado el 30 de mayo como el fin de la cuarentena, un “descongelamiento económico” como lo bautizó el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio González, porque "implicaría que estuvimos congelados ocho semanas y se podría abrir espacio para que la recuperación sea rápida".

Junto con la crisis de salud, donde se implementaron fuertes medidas de contención, de confinamiento, de cierre de fronteras y de aislamiento regional y la suspensión de actividades, que llevaron al congelamiento, ahora ya pega una fuerte crisis económica con repercusiones aún no cuantificables.

Nomás para darnos una idea del grave problema económico, el Producto Interno Bruto (PIB) de México registró una caída del 1.6% durante el primer trimestre de este año, de acuerdo con información dada a conocer este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), lo que muchos economistas observan como la peor caída en 11 años, con la que la economía mexicana suma cinco trimestres consecutivos en contracción.

Así que el problema económico no es una más de las consecuencias negativas de la crisis actual por la pandemia del COVID-19, sólo agravó el problema en nuestras finanzas.

En negro panorama económico que hoy muchos señalan al COVID 19 como el responsable de todos los males, se ha sumado a la falta de confianza empresarial, disminuciones en la confianza del consumidor, subejercicios del gasto del gobierno sobre todo en lo que tiene que ver con gasto en la inversión física, es decir, proyectos de infraestructura; y en menor parte, una desaceleración también en la economía estadounidense.

Ese es el panorama y el plan para contrarrestarlo por parte del gobierno, no da certeza; el gobierno ya presentó su proyecto de reactivación que deja muchos huecos, como la promesa de crear en 9 meses 2 millones de nuevos empleos, ni siquiera con la promesa de obra pública.

En Chihuahua el panorama es más desolador, el gobierno estatal simplemente no ha dicho como será esta reapertura, por lo pronto los niños y jóvenes ya no regresarán a las aulas.

Muchos esperamos, que esos días que dedica el gobernador del Estado, Javier Corral Jurado, a según él a informar el estado que guarda el tema del COVID-19 en la entidad, lo utilizará a desglosar un plan bien estructurado de reactivación económica.

Mientras tanto en las calles ya se observa la desesperación, miles salen no a pasear, sino a buscar una forma de subsistencia, lamentablemente los robos, asaltos y extorsiones se incrementan de manera alarmante, y la pregunta sería: ¿Es más apremiante para la Policía Municipal andar multando a quien se reúna en sus casas a brindar seguridad a la población?..