Opinion

Violación a la Universidad

.

Francisco Flores Aguirre
miércoles, 09 octubre 2019 | 05:00

Soy un milagro cuyo origen se desconoce. Yo estuve cuando Dios separó las aguas de la tierra. Asistí al regazo del señor en el primer vagido de Adán. Me quedé con la boca abierta al contemplar la hermosura de Eva y al reconocer la otra mitad del género humano. Fui testigo de los afanes divinos para con la mujer. Le ayude a Noé a construir su arca y después del trabajo inventamos el vino para alegrar el corazón. Certifiqué el incendio de Sodoma y Gomorra. Estuve en África antes de la fundación del imperio romano y estoy contemplando los restos de Troya partícipe en el concurso  de resistencia de materiales con los que se construyó la muralla china. Estuve con mi Señor en el pesebre.

Platiqué con María Magdalena. Algo tuve que ver en la conversación de San Agustín. Boecio y yo planeamos en el siglo IV abrir una facultad de ciencias. Que   buenas discusiones tuve con Anselmo por el fides quarens intelletum, en buenos líos me metí con Pedro Abelardo en los preámbulos de la fundación de la primera universidad: ¡Ah mujeres!, también presentes desde entonces. Anduve en las calles de París con los estudiantes de todas las naciones y ahí fundamos la primera universidad, lloré con Tomás de Aquino queriendo demostrar la existencia de Dios. Sugerí a Bacon que el método inductivo no era el único camino. Vi llorar a Nietzsche por que no entendía a Dios. 

Einstein me preguntó si sus descubrimientos no perjudicarían a la humanidad.

Frente al Rey, frente al Estado, frente al ejército, exigí el respeto   a la actividad intelectual. Frente a la iglesia, el respeto a mi yo interior, frente a mí mismo me dije ya sabes y puedes.

Perdí un juego de beisbol frente a los Dodgers. Llegué a Chihuahua. Anduve en la porra universitaria de los filósofos y perdí frente a la barbaría, a la prepotencia y a la inmoralidad de Don Porfirio, rector universitario.

Observé el consejo universitario chihuahuense y olí el miedo en sus entrañas, no entiendo lo que les pasa. Están locos, locos, locos, locos… no saben que los hombres son pasajeros. 

No moriré jamás: soy el espíritu universitario.

Existe un vino nuevo que se produce en las aulas universitarias, existen también otros viejos de las anteriores estructuras del mito del poder que los siguen conteniendo; lástima de vinos nuevos que se apergaten en los otros viejos vinos y no aprovechan los vinos añejos que nunca se hacen viejos, como el viento que todavía sopla. ¡Viva el espíritu universitario! Filosofando por Francisco Flores Aguirre.

Señor rector, gobernador Corral, no mutilen a la UACH, basta de terminar a los consejos técnicos, consejo universitario, alumnos y maestro. 

Existe un vino nuevo que se produce en las aulas universitarias, existen también odres viejos de las anteriores estructuras del mito del poder que los siguen contentando, lástima de los vinos nuevos que se apergatan en los odres viejos y no aprovechan los vinos añejos, que nunca se hacen viejos, como el viento que todavía sopla. Viva el espíritu universitario.


Señores diputados y políticos los invito a que no se viole la autonomía universitaria y la libertad de cátedra. Señor Rector Usted no tiene la última palabra, debe tomarse en cuenta la autonomía de los consejeros técnicos y universitarios, alumnos y maestros.

@profesor_F

Total una vida sin reflexión no merece vivirse…

En su tiempo Director de la Facultad de Derecho