Opinion

Vivir del recuerdo para justificar el presente

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Víctor Guzmán

miércoles, 29 julio 2020 | 05:00

Vivir del recuerdo es la estrategia más usada por el actual mandamás nacional, para que no se le cuestione la situación actual, tanto de economía, pobreza, desigualdad social, salud y demás problemas que aquejan y mantienen en jaque  a la nación.

La táctica de evocar el pasado, tiene el propósito de enfurecer al ciudadano, una manera provocativa para que se siga retorciendo el hígado y que la ira y el coraje no se olvide y continúe para cuando sea necesario nuevamente. Sobornos, moches, nepotismo y demás corruptelas son señaladas a diario por las mañanas con el objetivo de seguir poniendo sal a la herida. Pero esa es la finalidad, desviar la atención de los problemas reales que nos están aquejando.  

Excusando irresponsablemente que los problemas de hoya son consecuencia de los anteriores presidentes so pretexto de no dar solución a los actuales. Ya lo dijo Ángela Merker: “Los presidentes no heredan problemas. Se supone que los conocen de antemano, por eso se hace elegir para gobernar con el propósito de corregir esos problemas, culpar a los predecesores es una salida fácil y mediocre”.

 Sin embargo, al ser cuestionado por la elevada escalada de violencia en todo el país, 35 mil 588 homicidios en el 2019 y seis mil 79 ejecuciones en la nación en sólo estos últimos tres meses, simplemente no hay respuestas. En este momento todo es para hablar del avión presidencial y repetir el mismo discurso: fue una vergüenza se haya comprado. Sin permitir preguntas incomodas. Sólo felicidad y abrazos pretende veamos. 

Con la actual trama del exdirector de Pemex, alcanzará para una serie, ya lo dijo. Así que debemos alistar las palomitas para ver más historias mañaneras.

Los distractores le favorecen, se toma el tiempo necesario, días o hasta años para explotar un tema que puede sacar raja política, mejorar su imagen o denostar a cualquier persona contraria a su posicionamiento o forma de gobernar. Así lo dijo conmigo o contra mí. Prácticamente indicando, sino compartes mis ideas eres mi enemigo. Esta época de gobierno, sólo se da a conocer lo que desean sepamos de manera oficial, pero los datos reales y crudos de lo que sucede son muy distintos. 

Como saber que los hospitales siguen con deficiencias médicas, con falta de trabajadores de la salud, especialistas, medicinas necesarias para combatir el virus actual. Existe una crisis de salubridad que con cambiar el nombre al servicio hospitalario nacional no sirvió de nada. Siguen los pleitos por ver quien surte las medicinas. 

Va de la mano en referencia de lo que la Organización Mundial de la Salud expresó de México, como un país que no ha sabido manejar la pandemia. 395 mil 489 contagios hasta hoy, arriba de España e Inglaterra. Y como segundo mayor en Latinoamérica, sólo por debajo de Brasil. 44 mil 22 decesos y contando. La imagen y ejemplo que se envió en un principio fue de: hay que abrazarse, no pasa nada; salgan a las calles y una serie de vituperios que en parte han sido claro ejemplo de un pésimo manejo de este problema de salud pública. Ya estamos viendo las consecuencias.

Notándose a leguas que el principal objetivo es justificar sin hacer, y sobre todo envolver a la población en que está acabando con la corrupción y la delincuencia, por supuesto, sólo con palabras, no hay más. Esto mientras se tejen los hilos para tomar posesión de una mayoría en el congreso y asegurar las gubernaturas y alcaldías en las elecciones del próximo año. Ya coparon al INE con magistrados de su lado, no es casualidad, tiene un propósito.

Nos repiten todos los días, el neoliberalismo es el culpable de todo. Ya hasta lo estoy creyendo. Por ello la información llamativa que suple la situación actual, les es muy importante, omitiendo las deplorables condiciones del país, que se sume en una catástrofe económica. Más de 10 mil empresas cerradas en la nación sin contar negocios informales. Millones de personas sin empleo. No hubo solución, sólo palabras.