Opinion

'Votar es la neta'

El mejor anuncio de política es el que no habla de política…

Carmen Urías

viernes, 28 agosto 2020 | 05:00

En Chihuahua el 1 de octubre inicia el proceso electoral de manera formal; sin embargo, en la realidad ya comenzó, pues está en marcha el procedimiento para elegir a las y los integrantes de las Asambleas Municipales. Esto no es un tema menor, ya que debe analizarse cuáles son los retos que tiene la autoridad electoral, entre ellos: la difícil conformación e integración de tales órganos, así como la manera en que convocará a las y los ciudadanos a participar en cada fase de ese proceso electoral. Analicemos ambos temas. 

Las Asambleas Municipales son los organismos encargados de realizar el trámite de las elecciones en sus respectivos municipios. Es decir, es un IEE pequeñito, por lo que no cuesta trabajo imaginar el poder político y de decisión que mantienen. Aquí es donde se pone interesante el tema. La convocatoria para la conformación de esos órganos electorales está en el ambiente y destacan una serie de requisitos que se deben cumplir, como “gozar de buena reputación”. Aquí vale preguntarnos: ¿buena reputación, según quién? No sabemos, quizás a la luz de la propia percepción de los consejeros o consejeras del propio IEE. El punto es que no necesitan ser expertos en materia electoral para trabajar en una Asamblea Municipal. Entonces, ¡participemos! 

Sin duda, en estos tiempos es una oportunidad de empleo para muchos chihuahuenses, pero también es una gran responsabilidad. En proceso electoral no hay días inhábiles, el trabajo no termina hasta que se clausura la asamblea municipal, se trabaja 24 horas, 7 días a la semana y, además, se necesita mucho estómago y cabeza fría para sacar adelante las cuestiones que se presenten. Los ciudadanos que se elijan pasan a ser servidores públicos, con todas las responsabilidades y derechos que ello conlleva.  

Lo importante es que habrá oportunidades de empleo y en época de pandemia hay que aprovecharlas. En ello, el reto al que se enfrenta el Instituto Estatal Electoral es que no puede detener el curso del proceso, por lo que deberán tener todo el cuidado y las medidas de seguridad e higiene que exige la pandemia. En materia electoral las fechas son fatales y los tiempos muy cortos para realizar las actividades, entre ellas la selección de esos nuevos integrantes de las Asambleas. 

En el segundo tema en el que me quiero centrar, es que además de sacar un proceso electoral en medio de una terrible contingencia de salud, con la consecuente previsión de que los empleados no se contagien en la medida de lo posible, la estrategia de comunicación que implemente el propio Instituto para cumplir con cada etapa del proceso será vital. 

En ese contexto, el Instituto tendrá que innovar con sus decisiones organizativas. Esto no implica una actitud para hacer una campaña para salir al quite; por el contrario, el reto debe centrarse en motivar a la gente a que el día de la jornada salga a votar en medio de una pandemia, que ojalá se controle o, de plano, ya no esté como riesgo, pero ese escenario se ve lejano. 

Necesitarán, además, que esa política de comunicación conecte con los chihuahuenses, más que satisfacer un simple gusto de los integrantes del Consejo o del área de comunicación. Esa campaña de difusión, por cierto, debe basarse en estadísticas y datos duros que permita ser lo suficientemente ruidosa. Aún recuerdo aquella que se usó hace unos años: votar es la neta. A muchos no les gustó, pero de que hizo ruido, hizo ruido. 

Quienes tomarán las decisiones de esa estrategia de comunicación no pueden someterse a los criterios personales ni tradicionales, si quieren que el proceso electoral esté en boca de todos y, sobre todo, sea efectivo. El objetivo debe ser que el abstencionismo sea el mínimo. 

En fin, los retos son grandes, para el Estado grande. Estaremos atentos al proceso de selección de las y los integrantes de las Asambleas Municipales, que insisto, hay que ponerles atención a su integración y conformación, sobre todo a Juárez y Chihuahua. Ideas claras para que la gente participe, las añoramos todos. Una buena estrategia de comunicación lo es todo.