Opinion

Vote por la democracia

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Rafael Soto Baylón

miércoles, 02 junio 2021 | 05:00

“La democracia es el menos malo de los sistemas políticos”. 

Winston Churchil

En el 2000, el pueblo arrebató Los Pinos al PRI. Por supuesto antes de las elecciones, algunos amigos apostaron al Revolucionario Institucional. Acepté el reto con la condición de que fuera cuatro a uno y accedieron gustosos. Se antojaba harto difícil que un candidato de oposición pudiera hacer lo imposible: quitarle la presidencia a un sistema de más de setenta años de experiencia en el uso, mal uso y abuso del poder.

Los siguientes días del memorable dos de julio la gente festejó la derrota priista más que la victoria panista. Y los caricaturistas se daban vuelo dibujando a un pueblo eufórico cargando un ataúd con los mortales restos del priismo. Pocos fuimos lo que llamamos a la prudencia. Si el PRI muere será sustituido por el PAN y entonces nos llevará otros setenta años sacarlos de Palacio Nacional, argumentamos.

Hoy se escuchan bramidos que exigen las muertes del PRI, PAN y PRD. Se quejan los seguidores de Ya Sabemos Quién que estos partidos quieren volver al poder. ¿Y para qué cree que son los partidos políticos? Pues para alcanzar puestos de elección popular (Bueno, ya sabemos que no todos). Y a los morenistas les gustaría que no existiera oposición. Volver al unipartidismo, por eso estas son elecciones de Estado donde el presidente quiere ser elector, testigo, juez y verdugo.

Las elecciones del seis de junio son un referéndum en el cual se nos preguntará si estamos de acuerdo con la restauración de un Imperio -porque al Imperator ya lo tenemos sólo falta coronarlo- o si deseamos que México continúe consolidando el sistema democrático.

Paradójicamente la democracia está en peligro gracias a la democracia. Hubieron de transcurrir siete décadas para expulsar al PRI de la Presidencia. Si Morena y YSQ se salen con la suya ni mis nietos, ni mis bisnietos, ni mis tataranietos –ni los de usted- podrán arrebatarles el poder. Las actuales declinaciones no son símbolos de derrota sino de madurez personal e institucional. “La unión hace la fuerza” dicen que dijo Homero.

Me gustaría la sana competencia social y política entre quienes representen la derecha, el centro y la izquierda. Tres o cuatro partidos. Prescindir de los que sirven de paleros, lame canicas y que viven cómodamente ofreciendo su trasero al mejor postor.

México necesita de una sociedad abierta, plural, de alternancia. No volvamos a las épocas del porfiriato ni de Maximato ni de la Dictadura Perfecta. Este domingo hagamos un voto razonado. A veces debemos elegir a quienes no amamos, ni confiamos, pero que representan un contrapeso a la tentación del absolutismo porque cuando Él piense que somos traidores a la patria vendrá por nosotros y no habrá quien nos defienda. México no requiere de otra revolución. No le es indispensable el enfrentamiento entre familias, vecinos, amigos. Y sobremanera no le es forzoso volver a un sistema anacrónico, absurdo,  totalitario, dogmático. 

Ya tuvimos una Alteza Serenísima (López de Santa Anna), dos emperadores (Iturbide y Maximiliano), un iluminado por los espíritus (Madero), un Tata (Cárdenas), un autoritario (Díaz Ordaz), un populista (Echeverría), un inepto (de la Madrid) y no nos fue nada bien, por eso hoy solo precisamos de hombres y mujeres simplemente humanos y no de mesías ni de dioses encarnados.

A los candidatos se les invita a que aprendan a ganar y a perder. A reconocer el triunfo del otro con civilidad, responsabilidad, inteligencia, seriedad. Que después de la jornada electoral los veamos juntos haciendo planes para el bien de la nación. Y que el propio presidente les abra las puertas de San Lázaro a los legítimos representantes del pueblo. Sueño con un país donde las elecciones solo sirvan para designar a sus servidores públicos; sin odios, corajes, envidias o descalificaciones.  

Mi álter ego está de plácemes. Rebasamos ya los 300 artículos; es decir unas 750 cuartillas o bien 250,000 palabras han sido publicadas gracias a la gentileza de El Diario de Chihuahua. Al estilo de Pedro Vargas muy agradecido, muy agradecido y muy agradecido…