Salud
Covid-19

Contagios posvacunación: poco comunes y leves

Expertos en salud de Estados Unidos creen que las infecciones en escasas ocasiones derivan en enfermedades graves u hospitalizaciones

Ash Adams / The New York Times / Moira Smith, de Anchorage, Alaska, visitó a algunos familiares que no estaban vacunados el mes pasado; tanto Smith como su madre, quienes estaban vacunadas, se contagiaron

Emma Goldberg / The New York Times

sábado, 28 agosto 2021 | 06:52

Nueva York– Para Moira Smith y su madre, julio prometía un destello de normalidad tras meses de aislamiento. Ambas volaron de Alaska a Houston y visitaron a familiares para celebrar el primer cumpleaños de la nieta de su primo. La madre de Smith compró un pañalero con un estampado rosa como regalo y todos tomaron fotografías de la cara del bebé embarrada de chocolate.

Smith, de 46 años, sabía que la familia de su primo no estaba vacunada, pero trataron de no preocuparse demasiado por eso. Ella y su madre habían recibido el esquema completo de la vacuna Pfizer desde hace meses. Una tarde en la habitación del hotel, la madre de Smith hizo un comentario espontáneo a sus parientes: “Pueden quitarse los cubrebocas, pero tienen que prometer que se van a vacunar”, les reprochó.

La mañana siguiente, Smith y su madre se dirigían a casa, estaban en una escala en el aeropuerto de Seattle, cuando recibieron la llamada telefónica: el bebé de su familiar tenía fiebre y dio positivo por Covid-19.

Dos días después, Smith despertó sintiéndose como si hubiera sido “atropellada por un camión Mack”, tenía dolores corporales y la garganta irritada; dio positivo por coronavirus. La semana siguiente, su madre, que tiene 76 años y padece cáncer de pulmón, le envió por mensaje de texto un emoji de un termómetro para indicarle que ella también tenía fiebre y posteriormente tuvo que ir a la sala de urgencias por Covid.

Smith y su madre son parte de una ola de estadounidenses que se están contagiando de coronavirus aunque poseen el esquema completo de vacunación, estas son conocidas como infecciones posvacunación.

Expertos en salud pública continúan creyendo que las infecciones posvacunación son relativamente poco comunes y en escasas ocasiones derivan en enfermedades graves u hospitalizaciones. Las vacunas disponibles en Estados Unidos ofrecen una protección poderosa contra la enfermedad grave, la hospitalización y la muerte por Covid. Un análisis reciente de datos reportados por los estados de la Fundación de la Familia Kaiser encontró que más de nueve de cada diez casos de Covid-19 que acabaron en hospitalización y muerte ocurrieron entre personas que no contaban con el esquema completo de vacunación.

“Siempre anticipamos que habría algunas infecciones posvacunación porque las vacunas tenían un máximo de efectividad del 95 por ciento”, dijo William Schaffner, catedrático de Enfermedades Infecciosas en la Universidad Vanderbilt. “Las vacunas se diseñaron para prevenir la enfermedad grave y son espectacularmente exitosas en ello”.

No obstante, a medida que la variante delta, más transmisible, se vuelve la dominante en Estados Unidos, se reportan un aumento de casos de infección posvacunación, aunque la mayoría son leves.

“La delta es mucho más contagiosa, así que conforme se propaga entre los no vacunados hay un derrame hacia la población vacunada”, explicó Schaffner. “Los no vacunados son una gran autopista de transmisión. Los vacunados son una pequeña bocacalle”.

Debido a que las personas infectadas con la variante delta tienen una presencia mucho mayor del virus en la nariz y el tracto respiratorio superior, la importancia de portar un cubrebocas se ha vuelto extrema. Después de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) modificaron su lineamiento sobre los cubrebocas, al recomendar que las personas vacunadas en áreas de alto contagio vuelvan a usar mascarillas en espacios públicos cerrados, millones de estadounidenses que cuentan con el esquema de vacunación completo tuvieron que ajustar sus expectativas para los meses del otoño que parecían ofrecer algo semejante a la festividad. Además, las rutinas de un pequeño subconjunto de estadounidenses ya se han visto trastocadas por las infecciones posvacunación.

Estimulados por inquietudes sobre las infecciones posvacunación, los funcionarios federales de salud recomendaron hace poco que los estadounidenses que fueron inmunizados con las vacunas Pfizer o Moderna reciban una tercera dosis en los próximos meses. Esta semana, Johnson & Johnson reportó que una inyección de refuerzo de su vacuna elevaba los niveles de anticuerpos contra el coronavirus.

Para algunos, la infección posvacunación se ha sentido como una alergia leve y han tenido síntomas que incluyen tos, escurrimiento nasal y garganta irritada. Otros han presentado casos más graves, por lo que han estado en cama con dolores corporales, fiebre y escalofríos. Otros más han tenido algunas de las señales que delatan el contagio de Covid, como la pérdida del gusto y el olfato, erupción cutánea y niebla mental.

“Lo llamábamos el síndrome de la cabeza flotante”, dijo Molly O’Brien-Foelsch, de 47 años, ejecutiva de mercadotecnia en Pensilvania que dio positivo por Covid después de un viaje a las Islas Vírgenes Británicas con su esposo el mes pasado. “Se sintió como si tuviera un malvavisco enorme en la cabeza”.

Los científicos creen que las infecciones posvacunación en raras ocasiones derivan en enfermedades graves, pero ha habido casos de hospitalizaciones prolongadas.

Al padre de Elaina Cary-Fehr, Isaac, de 64 años, conductora de Uber en Austin, Texas, lo transfirieron a un centro de cuidados prolongados tras ser hospitalizado con neumonía por Covid en junio y después de recibir una cánula de traqueotomía. Fue dado de alta del centro esta semana.

“Creo en la vacuna, mantuve la esperanza de que funcionaría y lo hizo, pero odio que esto le haya tenido que pasar a mi familia”, dijo Cary-Fehr.

Conforme muchos estadounidenses comienzan el familiar ejercicio de cuestionar y cancelar los planes, los científicos hacen hincapié en la importancia continua de usar cubrebocas para reducir la propagación y las infecciones.

“Si te contagias y exhalas el virus, se quedará atrapado en tu mascarilla”, dijo John Moore, profesor de Microbiología e Inmunología en Weill Cornell. “Estos virus no tienen tijeras que puedan cortar a través del cubrebocas”.