Salud

Covid-19: Efectividad de vacunas de AstraZeneca y Pfizer disminuye tras seis meses de aplicación

De acuerdo a un estudio de Reino Unido

Agencias

miércoles, 25 agosto 2021 | 18:18

Inglaterra.- De acuerdo a un estudio realizado en Reino Unido, las vacunas para combatir el Covid-19 de Pfizer y AstraZeneca, perderían efectividad seis meses después de su aplicación. 

El estudio Zoe Covid determina que la eficacia de Pfizer después de un mes de aplicar la segunda dosis es de 88%, sin embargo, esta baja al 74% luego de entre cinco y seis meses. 

Respecto al antígeno de AstraZeneca su efectividad tras un mes de haber sido vacunado con las dos dosis es de 77%, que disminuye a 67% entre cuatro y cinco meses después. 

Un millón de usuarios participaron en el estudio

El estudio se realizó en conjunto con la aplicación Zoe e investigadores del King’s College de Londres, y cerca de un millón de usuarios que descargaron Zoe participaron en el estudio. 

Esta investigación se llevó a cabo en personas vacunadas entre el 8 de diciembre de 2020 y el 3 de julio de 2021, y se analizaron los contagios ocurridos entre el 26 de mayo y el 31 de julio de este año.

Efectividad de vacunas podría disminuir aún más

En Reino Unido el 77% de los mayores de 16 años han recibido la segunda dosis del antígeno contra el Covid-19, sin embargo, se dio prioridad a los ancianos, personas de alto riesgo y personal médico.

Debido a esto, los expertos del King’s College han determinado que la protección del biológico en estos grupos ha bajado.

Por lo anterior, el científico que lideró el estudio, Tim Spector, advirtió que con estos resultados, la protección en ancianos y trabajadores sanitarios disminuiría menos del 50% para invierno. 

Dosis de refuerzos son una opción 

Tras estos números los investigadores consideran que la aplicación de una tercera dosis como refuerzo es necesaria, así como si se debe vacunar a los menores de edad con las vacunas disponibles.

Reino Unido tiene planeado comenzar a inmunizar con una tercera dosis a partir de septiembre a su población de alto riesgo, pese a la petición de la OMS de evitar aplicar dosis de refuerzo para que los países pobres puedan tener vacunas para administrar a su población.